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27/04/2026

Un informe alerta por la disminución de vacunación a niños y adolescentes en Argentina

Aumenta la posibilidad de brotes de enfermedades prevenibles, como el sarampión, la tos ferina o la poliomielitis.

En el ámbito de la salud pública mundial, la caída de los niveles de vacunación se ha convertido en una preocupación crítica que amenaza con poner en riesgo tanto a individuos como a comunidades enteras. Un descenso en las tasas de vacunación puede abrir las puertas a la reaparición de enfermedades que, en su momento, fueron controladas gracias a estas herramientas de inmunización. Ya se han identificado incrementos en casos de sarampión, tos ferina y poliomielitis, males que podrían llevar a no solo más casos, sino a un incremento exponencial de hospitalizaciones y complicaciones asociadas.

La protección conferida por las vacunas no se limita a la persona que ha recibido la inyección; más bien se extiende a toda la comunidad al establecer lo que se conoce como inmunidad colectiva. Este fenómeno es crucial para proteger a aquellos que, por razones médicas, no pueden recibir vacunas, como los niños recién nacidos o individuos con sistemas inmunológicos comprometidos. "Durante los últimos 50 años, nuestro arsenal de salud pública ha salvado millones de vidas, convirtiendo amenazas mortales en enfermedades prevenibles mediante las vacunas", afirmó la Dra. Valeria El Haj, iluminando lo que se juega si persiste esta tendencia.

Incluso cuando el mundo enfrenta retos como la circulación de nuevos virus, existe una amenaza más sutil pero no menos peligrosa: la desinformación. Múltiples mitos acechan la percepción pública respecto a la ingeniería detrás de las vacunas. Sin embargo, la ciencia habla claro. Las vacunas pasan por evaluaciones rigurosas antes de considerarse aptas para su uso general. Las historias que conectan vacunas con el autismo o mejoramiento tecnológico infundado, como la inserción de microchips, carecen de base científica y, de hecho, se ha demostrado de manera repetida que son seguras.

No menos importante es el enfoque hacia las vacunas durante el curso de la vida. En particular, cuando se trata de la protección en el embarazo o vacunaciones prioritarias como la antigripal, la ciencia resalta su vital importancia. Con un alarmante número de hasta 650.000 muertes causadas por la gripe cada año, se recalca más que nunca la necesidad de incrementar tasas de vacunación.

Con una mirada puesta sobre Argentina, un estudio reciente pone de manifiesto la preocupación debido a la insuficiencia en el número de vacunados. Según el informe del CIPPEC, las coberturas actuales no alcanzan el 95% necesario para mantener la inmunidad comunitaria, lo que implica retroceder en términos de prevención. Sobre todo, los niños, adolescentes y adultos muestran debilidades en su protección al no completar sus respectivos calendarios de vacunación, siendo el sarampión y la poliomielitis claros ejemplos, donde en algunos grupos la cobertura ha caído peligrosamente por debajo del 50%.