Xi Jinping recibió a Donald Trump en Beijing para destrabar la agenda comercial y geopolítica
El presidente chino, Xi Jinping, recibió a su par estadounidense, Donald Trump, en Beijing, en una cumbre bilateral de más de dos horas cruzada por tensiones comerciales, la situación de Taiwán y la crisis en Medio Oriente.
El encuentro en el Gran Salón del Pueblo frente a la plaza Tiananmén contó con la participación de funcionarios y empresarios de ambos países. Antes de la reunión privada, Trump elogió públicamente al mandatario chino y aseguró que ambos países tendrán “un futuro fantástico juntos”, mientras Xi afirmó que China y Estados Unidos “deberían ser socios en lugar de oponentes”.
Sin embargo, el líder chino advirtió que la cuestión de Taiwán podría derivar en un “conflicto” si no se maneja adecuadamente. El eje de la cumbre abarcó el rol de Irán en la crisis energética por las tensiones en el estrecho de Ormuz. Ambos mandatarios coincidieron en rechazar el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán y pidieron normalizar el tránsito marítimo en el golfo Pérsico.
La delegación de Estados Unidos estuvo integrada por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y empresarios como Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia) y Tim Cook (Apple). En paralelo, Washington busca avanzar en acuerdos comerciales agrícolas y tecnológicos, y fortalecer la fabricación norteamericana de chips.
Luego del encuentro formal, los mandatarios realizaron una visita conjunta al histórico Templo del Cielo, patrimonio mundial de la UNESCO. La agenda oficial continuará con nuevas actividades diplomáticas y un banquete de Estado organizado por el gobierno chino.