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20/02/2026

Diputados aprobó en general la reforma laboral y el proyecto vuelve al Senado

El oficialismo logró sancionar la iniciativa con 135 votos a favor y 115 en contra. El texto fue modificado respecto de la versión de la Cámara Alta, que ahora deberá revisar los cambios introducidos.

El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno argentino ha superado una etapa crucial al obtener la aprobación general en la Cámara de Diputados, un triunfo significativo para la coalición gobernante.

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En una votación reñida, 135 diputados se manifestaron a favor, mientras que 115 se opusieron, reflejando un Parlamento dividido respecto a la trascendental legislación que podría redefinir las condiciones laborales en el país.

El recorrido de este proyecto no culmina aquí, ya que las modificaciones realizadas por la Cámara Baja requieren ahora del aval del Senado, lo que anticipa un nuevo ciclo de debates intensos y negociaciones políticas. Entre las alteraciones más controvertidas se encuentra la eliminación del artículo 44, el cual trataba sobre licencias médicas por enfermedades, siendo este un punto que requerirá reexaminación por parte de los senadores.

La jornada de debate en el recinto estuvo marcada por intensos intercambios entre los integrantes del oficialismo y de la oposición. El tema del orden del día y los tiempos de exposición sobre cada capítulo del proyecto generaron fricciones visibles, durante las cuales destacaron las intervenciones del presidente de la Cámara, Martín Menem, y del opositor Germán Martínez.

Uno de los defensores más fervientes del proyecto fue el diputado oficialista Lisandro Almirón, quien subrayó las virtudes de la reforma al señalar que tiene potencial para incentivar la generación de empleo formal, actualizar normas laborales obsoletas y brindar una mayor protección tanto a trabajadores como a empresas. Su postura fue respaldada por voces aliadas, como la de la diputada Mercedes Llano, quien destacó que la normativa podría reducir los casos de conflicto en el ámbito laboral y ajustarse a las nuevas formas de empleo que emergen con la transformación digital.

No obstante, el proyecto no ha estado exento de detractores. Desde la oposición, particularmente desde los sindicatos, emergieron voces críticas, como la del legislador Sergio Palazzo, quien cuestionó la creación del Fondo de Asistencia Laboral al expresar que podría perjudicar el sistema de pensiones vigente y facilitar los despidos injustificados. Además de él, la diputada Mónica Frade denunció la poca profundidad del debate parlamentario y no descartó futuras acciones judiciales, mientras que la representante radical María Inés Zigarán manifestó preocupaciones sobre un retroceso en términos de derechos laborales.

En paralelo con el debate parlamentario, grupos sindicales realizaron manifestaciones en las cercanías del Congreso enmarcadas en un paro general, reflejando la gran expectativa social que genera el avance de esta reforma. Mientras se instauraba una guardia mínima dentro del edificio legislativo, el proceso avanzaba hacia su próximo capítulo en el ámbito senatorial, donde el desenlace aún continúa siendo incierto.