La ANMAT prohibió productos para el cabello por contener formol y un insumo médico por riesgo sanitario
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha intensificado su labor de vigilancia y control sanitario a nivel nacional. Recientemente, el organismo ha implementado medidas drásticas prohibiendo el uso, comercialización y publicidad de diversos productos para el cuidado del cabello y suministros médicos de odontología, debido a la falta de autorizaciones sanitarias necesarias y posibles riesgos para la salud de los consumidores.
Las disposiciones se formalizaron en las nuevas regulaciones 599/2026, 605/2026 y 634/2026, las cuales fueron publicadas en el Boletín Oficial de Argentina. Esta acción es parte de un esfuerzo sistemático por parte del ANMAT para asegurar que los productos en el mercado cumplan con las normativas de seguridad vigentes, cubriendo tanto ventas en establecimientos físicos como en plataformas de comercio en línea.
Dentro de las medidas, se incluyó la prohibición de múltiples productos para el cuidado capilar, específicamente de las marcas GOOD HAIR y SILKDROP. Estos productos ofrecen tratamientos como alisados, botox capilar y keratinas, entre otros, que han sido descubiertos sin la debida inscripción en el Registro Nacional de Cosméticos habilitados. Además, estos artículos eran accesibles a través de múltiples plataformas de comercio electrónico nacionales.
El riesgo asociado a estos productos no autorizados es significativo, especialmente debido al posible uso de formol como componente activo. Este químico es conocido por sus efectos adversos en la salud humana, incluyendo irritaciones y enfermedades respiratorias. Los efectos negativos del formol pueden ser mucho más severos en casos de exposición prolongada.

Paralelamente, la ANMAT ha puesto especial atención en productos odontológicos como los hilos para sutura. Específicamente, se ha identificado que su comercialización podría conllevar serias falencias de seguridad, ya que fueron hallados sin la documentación y verificaciones sanitarias apropiadas. Esta situación subraya un riesgo considerable en el contexto de procedimientos odontológicos debido a la incertidumbre sobre las condiciones de producción de estos hilos.
La estricta medida en contra de estos productos viene acompañada de un pedido del ANMAT a la población, en especial a profesionales vinculados a la estética y la salud dental, de asegurar la legalidad y seguridad de los productos que utilizan, revisando que cuenten con su debida inscripción oficial. Además, alientan a evitar canales de compra no regulados para prevenir prácticas ilícitas y riesgos asociados para la salud.