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19/10/2025

Lázaro Báez volvió a la cárcel de Ezeiza: la Justicia rechazó la prisión domiciliaria

Había solicitado la prisión domiciliaria por su estado de salud, pero un juez le negó el pedido.

En un desarrollo judicial que mantiene en vilo a la opinión pública argentina, este domingo el empresario Lázaro Báez fue trasladado nuevamente a la prisión de Ezeiza por orden del juez federal Claudio Vázquez. Esta decisión fue adoptada luego de que se negara la solicitud de prisión domiciliaria para el condenado por causas de corrupción relacionadas con la "Ruta del dinero K" y "Vialidad".

Báez, quien enfrenta a sus 69 años un delicado estado de salud que incluye padecimientos como EPOC e hipertensión, inició su traslado el sábado desde la Unidad Penitenciaria N° 15 de Río Gallegos. El itinerario de su traslado fue riguroso: partió por tierra hasta Trelew, desde donde abordó un avión que lo llevó hasta Ezeiza.

El Servicio Penitenciario Federal fue el ente encargado de ejecutar el operativo de traslado al Complejo Penitenciario Federal N° 1 de Ezeiza. A medida que la noticia recorría los pasillos judiciales y mediáticos, Báez fue llevado al Hospital Central Penitenciario para someterse a estudios médicos necesarios antes de determinar su destino en el interior del complejo. En este ambiente de condiciones restrictivas, Lázaro compartía un reducido espacio con otros internos, en un contexto carcelario definido por su defensa como un "buzón" o "leonera".

En un contundente escrito presentado esta semana, sus abogados enfatizaron las condiciones insalubres y degradantes de su detención en Río Gallegos, donde debía compartir el espacio con otros 20 reos en un entorno sin las comodidades mínimas, como baños adecuados o ventilación. Este texto se alinea con la petición de habeas corpus presentada ante el tribunal para solicitar su traslado inmediato y la remoción de esas circunstancias que ponían en peligro su vida.

Bajo la mirada del Tribunal Oral Federal N° 4 presidido por Néstor Costabel, se ordenaron exhaustivas pruebas médicas ante la posibilidad de que su vida estuviese en peligro inmediato. La defensa argumenta que existe un riesgo real de muerte súbita para Báez, aspecto que será determinado por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema.

 

 

Mientras los debates legales continúan siendo intensos y fundamentalmente determinantes para el futuro del empresario, la situación genera una continua incertidumbre entre sus familiares y abogados. Este escenario cargado de procedimientos legales y jurídicos además recae bajo el escrutinio público debido a las implicancias de sus condenas en las causas de corrupción que han sacudido el escenario político argentino en los últimos años.

Actualmente, Báez cumple una sentencia que unifica penas y alcanza un total de 15 años de prisión. También enfrenta una condena adicional pendiente, impuesta por el Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 3 debido a irregularidades en las contribuciones laborales de empresas de su propiedad.