Remueven a una alta funcionaria de la ANMAT por la causa fentanilo contaminado
El reciente anuncio de la desvinculación de Mariela Andrea García, quien hasta ahora lideraba la dirección de Vigilancia Post Comercialización y Acciones Reguladoras del Instituto Nacional de Productos Médicos, ha encendido alarmas en el ámbito sanitario de Argentina. Esta separación, que se hizo oficial este lunes a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial y firmada por el ministro de Salud Mario Lugones, surge en un momento crítico para la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
La institución enfrenta presiones debido a infracciones en los procedimientos internos relacionados con un peligroso caso de distribución de fentanilo contaminado. Este opioide defectuoso, vinculado con al menos 87 muertes confirmadas, ha generado una inquietud latente en el sistema de salud del país.
Diversas fuentes dentro del organismo reconocen que existe un clima de incertidumbre y preocupación ante la posibilidad de fallos en los controles que normalmente garantizan la seguridad médica.
Aunque las razones para la salida de García no se especificaron en detalle en la resolución oficial, su partida coincide con una significativa investigación judicial en curso. El caso ha señalado la atención pública y gubernamental hacia un laboratorio que parece haber producido varias partidas defectuosas de este opioide mortal, con ampollas contaminadas por bacterias, destinadas a pacientes en situaciones críticas.
El juez federal involucrado, Ernesto Kreplak, ya ha dictado la orden de retirar estas partidas del mercado, en un esfuerzo por contener los daños. Sin embargo, el daño está hecho; la tasa de mortalidad en ascenso mantiene alerta a las autoridades.

García había formado parte de la ANMAT desde octubre de 2019, habiendo comenzado su trayecto como directora en un rol transitorio de 180 días ampliados sucesivamente. Durante su gestión, se le encargó supervisar la crucial etapa posterior a la comercialización de productos médicos, lo cual es esencial para el reconocimiento prematuro de los riesgos que podrían surgir de los medicamentos y dispositivos distribuidos en el mercado. Su súbita salida ha puesto en tela de juicio el estado actual de las medidas de vigilancia sanitaria.
El Gobierno, y especialmente el ministro de Salud, Mario Lugones, han comunicado que se ha iniciado un proceso de investigación interna para determinar las violaciones o errores en la vigilancia que pudieran haber posibilitado este trágico desenlace con el fentanilo contaminado. Lugones, en una entrevista reciente, se ha mostrado determinado a tomar acciones sancionadoras si se confirman las irregularidades. "Si hay irregularidades, se tendrán que ir", fueron sus palabras enfáticas mientras defendía a la actual directora general de la ANMAT, Nélida Agustina Bisio. Descartó, no obstante, que la alta dirección del organismo apañara cualquier intento por encubrir la falta.