Hoy es el segundo día más corto jamás registrado en la Tierra: ¿a qué se debe?
Este martes 22 de julio, el planeta Tierra experimenta un fenómeno excepcional al girar más rápido, completando su rotación en 1.34 milisegundos menos que las habituales 24 horas. Este evento se clasifica como el segundo día más corto desde que comenzaron los registros modernos en 1973, lo que ha captado la atención de la comunidad científica.
Una peculiaridad de esta aceleración es la posibilidad, aún hipotética, de restar un segundo a los relojes atómicos. Este ajuste, denominado "segundo bisiesto negativo", nunca ha sido implementado, pero se vertebra como una posible necesidad si la tendencia continúa de manera sostenida en el futuro.
La variación en la rotación terrestre no es ajena a la historia de la Tierra. Un estudio refleja que en los albores de nuestro planeta, los días duraban alrededor de 19 horas, influenciados por el desbalance entre las mareas solares y lunares. A pesar de las variaciones a lo largo de las eras, los días actuales mantienen una duración estándar de 24 horas, o 86,400 segundos.
El enigma de por qué la Tierra rota más rápido ha dado cabida a un fértil debate científico. Históricamente, la fricción ocasionada por las mareas lunares había ralentizado la rotación, incrementando poco a poco la duración del día. Sin embargo, recientes aceleraciones no parecen corresponder con los patrones conocidos de mareas oceánicas y atmósferas, enfrentando a los científicos con un fenómeno aún sin resolver.

Las explicaciones para esta aceleración varían. Un estudio del 2024 especula sobre el impacto del deshielo polar, hipotetizando cambios en el nivel del mar y su influencia sen la velocidad de rotación. No obstante, una línea más viable apunta al interior de la Tierra: un núcleo liquido que redistribuye el momentum angular, influenciando el manto y la corteza.
Leonid Zotov, experto en rotación terrestre, expresa claramente la incertidumbre reinante: “La causa de esta aceleración no está explicada. La mayoría de los científicos cree que es algo dentro de la Tierra. Los modelos oceánicos y atmosférico no explican esta gran aceleración inesperada.”