Deshidratación en verano: síntomas a los que debés prestar atención
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, se intensifica un problema que afecta a una gran parte de la población: la deshidratación. Este fenómeno es común durante los días más cálidos del año debido a que el cuerpo pierde líquido continuamente a través del sudor y la respiración. Sin embargo, muchas personas no reponen el agua perdida de manera efectiva, lo que puede llevar a un estado de deshidratación leve pero constante.
Síntomas a tener en cuenta
Aunque la deshidratación a menudo no se percibe de inmediato, es importante estar atentos a ciertos signos que el cuerpo nos envía. Expertos en salud advierten que es crucial identificar tempranamente señales como orina oscura, boca seca y agotamiento constante. Detectar estos indicadores a tiempo puede evitar complicaciones serias, como es el caso del golpe de calor, que representa un riesgo significativo para la salud.
Los niños, las personas mayores y aquellos que trabajan o pasan mucho tiempo en exteriores bajo el sol son especialmente vulnerables a los efectos de la deshidratación. Estos grupos requieren una atención especial en cuanto a la hidratación, asegurándose de que el consumo de agua sea regular y esté controlado.

Consejos para prevenir deshidratación
- Tomar agua de manera regular durante todo el día, sin esperar a tener sed.
- Observar el color de la orina: tonos claros suelen indicar una hidratación adecuada.
- Aumentar el consumo de agua en días de mucho calor o ante mayor actividad física.
- Prestar especial atención a niños y adultos mayores, que suelen percibir menos la sed.
- Elegir aguas de calidad y baja en sodio para el consumo cotidiano.