Un espectador resultó herido en la Vuelta de la Manzana y la Justicia responsabilizó al piloto y a los organizadores
La Justicia civil responsabilizó al piloto y a las entidades organizadoras de la Vuelta de la Manzana por las lesiones graves que sufrió un espectador durante una prueba disputada en el autódromo de Roca.
El hecho ocurrió cuando un auto de competición perdió el control en una curva, impactó contra un alambrado y partes del vehículo alcanzaron al público que se encontraba detrás del cerco.
A partir de pericias, testimonios y documentación técnica del rally, la sentencia reconstruyó esa secuencia y dio por acreditado que el impacto provocó que elementos del vehículo golpearan a quienes estaban del otro lado del alambrado.
El fallo atribuyó responsabilidad directa al piloto por su condición de conductor y guardián de una cosa riesgosa, al considerar que no se acreditó ninguna circunstancia que permitiera excluirlo del deber de responder por los daños ocasionados.
Pero el punto más fuerte de la resolución estuvo en la organización del evento. El juez concluyó que tanto la Asociación Volantes de General Roca como la Asociación Civil Rally Argentino incumplieron su obligación de seguridad frente al público.
La sentencia señaló que no se acreditó la existencia de un plan de seguridad eficaz, ni una correcta identificación de zonas peligrosas dentro del circuito, pese a que el reglamento del campeonato exige esas medidas.
También se valoró la falta de señalización visible y de controles concretos para evitar que los espectadores se ubicaran en sectores de mayor riesgo, como el exterior de las curvas, donde aumentan las posibilidades de despistes.
Los testimonios incorporados al expediente indicaron que había decenas de personas en ese lugar, sin advertencias claras ni restricciones de acceso.
Por eso, el magistrado rechazó trasladar la responsabilidad a la víctima por haberse ubicado en un sector indebido. Entendió que esa presencia no era un hecho imprevisible, sino una situación que los organizadores debían anticipar y controlar.
La resolución también analizó el rol del Automóvil Club Argentino, a través de su comisión deportiva, y consideró que tenía un grado de injerencia suficiente dentro del campeonato como para atribuirle responsabilidad civil, aunque no recibió condena directa por su situación procesal.
Distinta fue la situación de la Municipalidad de Roca, que quedó fuera de la condena, ya que el fallo entendió que no se acreditó una falla concreta en sus funciones ni una intervención directa en la organización del evento.
La sentencia ordenó una indemnización a favor del espectador lesionado y alcanzó tanto al piloto como a las entidades organizadoras. También incluyó a las compañías aseguradoras dentro del esquema de responsabilidad.
Se trata de una sentencia de primera instancia, por lo que todavía puede ser apelada.