Inicia un nuevo paro nacional universitario por 72 horas para exigir por la Ley de Financiamiento

Vence el plazo impuesto por el juez Cormick al gobierno para que pague lo adeudado. Ante el incumplimiento y la falta de diálogo, los gremios dispusieron la medida de fuerza.

30/09/2026

Una protesta de 72 horas se lleva a cabo en las universidades públicas de Argentina, encabezada por el personal docente y no docente. El objetivo principal es exigir la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y un ajuste salarial del 33,4%, cuestiones que, hasta el momento, no han recibido respuesta alguna por parte del gobierno de Javier Milei.

Entre las instituciones que se han sumado a la medida se encuentra la prestigiosa Universidad de Buenos Aires (UBA), junto con otras universidades nacionales que también exigen soluciones inmediatas. Laura Carboni, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA), expresó su descontento al informar que ningún representante gubernamental se ha comunicado con ellos en relación con sus peticiones. "No tenemos expectativas de que desde el gobierno de Javier Milei vayan a cumplir con lo que demanda la normativa", señaló.

La situación legal también juega un papel importante en este conflicto. El juez federal Diego Martín Cormick dictaminó que el gobierno pague íntegramente la cautelar antes del 30 de septiembre. Sin embargo, el gobierno ha permanecido en silencio, sin respuesta, aunque se rumorea que estaría en proceso de apelar la medida, algo que no se ha formalizado todavía.

En este contexto de incertidumbre, Laura Carboni no descarta que las especulaciones sean ciertas, pero afirma que, desde un punto de vista legal, una apelación no tiene lugar. "De no acatar el fallo de Cormick, las sanciones por la falta de pagos se intensificarán, salvo que decidan saldar el remanente de la cautelar", advirtió. Esta lucha no solo se manifiesta en la falta de pago; los sindicatos tampoco han experimentado una mejora salarial significativa más allá del mínimo incremento del 3% previsto para octubre sobre los salarios de septiembre.

Para confrontar esta situación de manera más creativa y visible, la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA ha optado por abrir sus puertas de 9 a 19 horas dentro de sus actividades de protesta. En este espacio, se ofrecen diversos servicios y asesorios gratuitos para la comunidad, desde orientación a emprendedores hasta consejos para evitar estafas. A esto se añade la resolución de deudas, la ayuda en obligaciones fiscales, y un repertorio de eventos culturales.

Otros actores importantes en la escena educativa, como la CONADU y la CONADU Histórica, grandes federaciones del magisterio, han acordado respaldar esta huelga. A través de la FATUM, ADUBA, y entidades análogas, se han programado paros regionales con concentraciones de 24 horas. La multiplicidad de voces unidas proyecta como símbolo próximo la realización de un "abrazo simbólico" en la Facultad de Medicina, una acción para ganar notoriedad pública que podría incluir la instalación de una radio abierta u otras actividades idóneas para los interesados.

Todo esto pone el foco en un reclamo iniciado a finales del año pasado, originado cuando el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) llevó a cabo varias demandas amparadas dada la inacción del Poder Ejecutivo. Alegaciones de falta de recursos por parte del gobierno cubrían la falta de operatividad hacia la ley solicitada. Al tiempo que las instituciones públicas alzan sus voces, la anticipación crece alrededor de lo que será la Quinta Marcha Federal Universitaria, programada para el próximo jueves 15 de octubre, una fecha que se estima potenciará aún más la presión sobre el gobierno.