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15/08/2026

La Justicia dejó firme la condena a 24 años y seis meses para un entrenador de fútbol por abuso sexual

El máximo tribunal rechazó por “inadmisibles” los recursos presentados por la defensa de Nelson Darío Medina, que actualmente tiene 50 años.

La Justicia argentina ha reafirmado su postura al dejar firme la condena de 24 años y seis meses de prisión para Nelson Darío Medina, un entrenador de fútbol quien fuera hallado culpable de abusar sexualmente de tres menores de edad a los que tenía a su cargo en el Barrio 31 de Retiro. El fallo de la Corte Suprema rechaza de manera categórica los recursos presentados por la defensa de Medina, quien actualmente cuenta con 50 años y cumple su condena en el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz.

El caso se centra en los eventos ocurridos entre 2011 y 2015, cuando Medina aprovechó su posición de confianza como entrenador para perpetrar los abusos. Las denuncias salieron a la luz en 2018, lo que llevó a un exhaustivo proceso judicial ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 29, que en 2021 dictaminó la dura sentencia tras evaluar una serie de pruebas concretas. La cámara Gesell fue una herramienta clave que posibilitó a las víctimas comunicar sus experiencias en un entorno seguro, complementada por evaluaciones psicológicas y psiquiátricas que validaron el daño provocado.

La estrategia manipuladora de Medina, como describió el fiscal Sandro Abraldes durante el juicio, se basaba en seducir y silenciar a sus víctimas mediante promesas engañosas y la entrega de objetos materiales como camisetas de fútbol y tecnología. Uno de los menores afectados por estos actos sufrió tan profundamente que intentó acabar con su vida después de las agresiones.

Este juicio detalló situaciones desgarradoras, incluyendo un incidente sobresaliente en el que un niño de 11 años fue llevado a un área aislada y se le ofreció dinero como parte del abusivo mecanismo usado por Medina. El menor contó a su madre lo que había sufrido. La fiscalía subrayó durante el alegato que el entrenador atacaba psicológicamente a niños vulnerables buscando posicionarse como una figura paterna.

En 2019, la Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal respaldó el fallo original al desestimar las objeciones de la defensa que alegaban violaciones al debido proceso y pedían la aplicación del beneficio de la duda. En última instancia, los jueces del supremo tribunal, entre ellos, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, ratificaron la decisión dando cierre al proceso.