Movilizó a la policía por el supuesto robo de un auto en Huergo, pero todo terminó de manera insólita
Un confuso e insólito episodio ocurrido hace pocos días en Ingeniero Huergo movilizó a distintas unidades policiales de la región luego de que un joven denunciara telefónicamente el robo de su auto. Horas más tarde se comprobó que el hecho delictivo nunca sucedió y que todo el despliegue policial se inició a partir de una mentira.
En horas cercanas al mediodía del martes un joven de alrededor de 20 años convocó a la policía de la Comisaría 16 y manifestó que le habían robado el vehículo que minutos previos se encontraba estacionado frente a su domicilio ubicado en zona urbana.
A partir de esta situación se montó un operativo cerrojo en Huergo y otras localidades que demandó la participación de varias unidades policiales. En este sentido, hubo rastrillajes y recorridas por distintos caminos para intentar localizar el rodado. Incluso, trascendió que uno de los móviles policiales estuvo cerca de volcar durante una persecución realizada en el marco del despliegue.
Finalmente, el auto apareció. Según señalaron fuentes policiales consultadas por el diario LCR, el propio joven reconoció que en realidad no había existido ningún hurto ni robo, sino que se había olvidado que dejó el vehículo estacionado frente a un kiosco y una vez iniciado el accionar policial decidió inventar la historia del robo y el hallazgo del rodado en zona rural.
Al tomar conocimiento de esto, hubo malestar en las autoridades policiales debido al importante despliegue de recursos humanos y móviles que demandó la búsqueda del auto.
Por este motivo, en un momento se analizó la posibilidad de iniciar actuaciones por falsa denuncia, algo que está contemplado en el artículo 245 del Código Penal, que prevé penas de prisión de dos meses a un año o multa para quien denuncie falsamente la comisión de un delito ante la autoridad.
Sin embargo, no hubo actuaciones judiciales por disposición de la Fiscalía de Villa Regina ya que habría considerado que resultaba inviable impulsar un legajo de estas características únicamente con la confesión del joven.