Todas las empresas petroleras con la mirada puesta en el VMOS para acelerar inversiones
Los ejecutivos de las principales empresas petroleras que operan en Vaca Muerta aseguran que sus planes de inversión están sujetos a la puesta en marcha de la terminal exportadora del VMOS que estará en Sierra Grande.
Matías Weissel, director de operaciones de Vista, una de las compañías que más petróleo exporta hoy desde el puerto de Bahía Blanca, sostuvo que “la llegada de los VLCC (Very Large Crude Carriers), será una oportunidad enorme”. Por su magnitud (pueden cargar hasta 2 millones de barriles), solo podrán operar desde las costas de Río Negro y por el volumen a transportar, se bajan de manera considerable los costos del flete.
Aseguró que en Vaca Muerta “el juego pasa por la competitividad”, porque los mercados “miran qué tan eficiente sos”.
Desde Pampa Energía, su gerente de Coordinación e Infraestructura, Esteban Falcigno, reconoció que los planes de expansión de su empresa también están contenidos: “Estamos esperando al VMOS”. Aunque su producción crece y las actuales instalaciones pueden verse al límite de su capacidad, “todos planeamos el crecimiento en función de VMOS”, dijo en la jornada organizada por EnergíaOn y acotó: “Como socio del VMOS (tienen una participación del 9%), tenemos plena confianza en esa obra”.

El ejecutivo de Vista consideró que, a partir de la construcción del oleoducto a Río Negro, “Argentina dejó de ser un potencial en el mercado de la energía, a pasar a ser un protagonista mundial”.
Según adelantó el presidente de YPF, Horacio Marín, “según la maqueta electrónica” a la que acceden las empresas asociadas al VMOS, el primer barco podría partir durante el primer trimestre del año próximo.
Arenas de proximidad
En cuanto a Vista, esta empresa además es una de las que más ha innovado en materia de arenas de fractura, y si bien lograron detectar canteras cerca Zapala, aseguró que la meta es “lograr la menor distancia entre la mina y el pozo”. Esta estrategia, en el caso de Vista, les permite ahorro de hasta 600 mil dólares por pozo.
Aseguró que “la arena es un negocio logístico”, y que intentan evitar “el cuello de botella” que implica atravesar con camiones desde Entre Ríos hasta Neuquén.
Y destacó uno de las ventajas salientes que puede tener la terminal petrolera de Sierra Grande, porque los buques que salgan desde Río Negro podrían tardar hasta 15 días menos hacia algunos de los mercados compradores respecto de los barcos que salgan de los países productores del Golfo Pérsico, hoy condicionados por la guerra con Irán.