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19/04/2026

No está todo perdido: 21 pibes tuvieron un gesto admirable con un compañero de la escuela

Se pusieron de acuerdo, usaron sus ahorros y sorprendieron a un compañero con un regalo que le cambió la vida.
Sin que Luchi sospechara nada, sus 21 compañeros de curso activaron un plan de una nobleza inusual. (Foto: Gentileza)
Sin que Luchi sospechara nada, sus 21 compañeros de curso activaron un plan de una nobleza inusual. (Foto: Gentileza)

Un video que se volvió viral en las últimas horas capturó un momento de profunda humanidad en medio de un contexto económico difícil. Luchi, un joven estudiante de secundaria, necesitaba reponer sus anteojos, pero el presupuesto de 340.000 pesos representaba una cifra inalcanzable para su familia. Ante esta situación, sus propios compañeros decidieron que no podían quedarse de brazos cruzados.

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Sin que el joven lo supiera, los 21 integrantes del grupo se organizaron para reunir el dinero necesario peso por peso. Para Teresa Naicul, madre del alumno, el gesto fue una sorpresa total y una muestra del vínculo que une al curso. "Si a veces entre dos personas no logramos coincidir, imagínate a esa edad y con tantos involucrados", relató emocionada la mujer, quien destacó el orgullo de ver que sus compañeros quisieran gratificarlo de esa manera.

 
 
 
 
 
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La emotiva acción solidaria tuvo lugar en la Escuela ESFA de la ciudad de Viedma. La entrega de los lentes no fue un acto formal, sino una sorpresa genuina captada en video que rápidamente despertó elogios en toda la región por el nivel de compromiso y empatía demostrado por los adolescentes.

 

Un faro en medio de la "pálida"

Este gesto cobra una dimensión mayor al analizar el contexto actual. En semanas donde los índices de violencia escolar y los hechos cruentos en ciudades como Santa Fe dominan la agenda, lo ocurrido en la ESFA funciona como un contrapunto necesario.

Teresa, quien pasó por situaciones familiares difíciles, dejó un mensaje que invita a la reflexión: "Ojalá la comunidad se contagie de las cosas lindas y no de los hechos feos. Estas cosas buenas que pasan nos ayudan a seguir".

La historia de Luchi y los 21 no es solo la compra de un objeto de salud; es la confirmación de que en las escuelas rionegrinas todavía se cultiva la empatía. En quinto año de la ESFA, los pibes tienen los pies sobre la tierra y la mirada puesta en el otro, demostrando que, cuando se unen por una causa noble, no hay presupuesto que los detenga.