Causa $LIBRA: quiénes son los involucrados y los roles que habrían tenido en la maniobra
En los últimos meses, el caso de la criptomoneda $LIBRA ha captado la atención de todos debido a su intrigante lanzamiento y su posterior colapso, que ahora está bajo una intensa investigación.
Aunque la causa aún se encuentra en una etapa preliminar, ya se han identificado a 16 personas que estarían involucradas en este escándalo financiero. No obstante, hasta ahora no se han realizado llamados a indagatoria. La pregunta que todos se hacen es: ¿cuál fue el papel de cada uno de ellos en el desarrollo de los acontecimientos que llevaron a la caída de la moneda virtual?
La información que se tiene sobre estas personas proviene de un informe detallado, preparado por la Comisión Libra en la Cámara de Diputados. Además, las querellas encabezadas por el activista social Juan Grabois y Martín Romeo, un inversor que también salió afectado, han instado a una rápida acción judicial mediante la presentación de solicitudes de indagatorias. Esto ha incrementado la presión sobre las autoridades y en particular sobre el fiscal federal Eduardo Taiano, que actualmente lidera el expediente. Taiano se encuentra evaluando la situación y todavía no ha tomado una decisión sobre si es el momento apropiado para indagar a los involucrados.

Quién es quién en el caso $LIBRA
Javier Milei, presidente de la Nación. Se le señaló como el instrumento central para generar confianza en el público inversor. Mantenía un vínculo con Mauricio Novelli, ignoró advertencias sobre los antecedentes de los organizadores, y habría permitido la cooptación de su figura presidencial para engañar a terceros. Se reunió con todos los empresarios involucrados. La querella sostiene que coordinó en tiempo real la publicación del tuit que sirvió como “gatillo” para el vaciamiento del token $LIBRA. También le atribuyen acciones de encubrimiento.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. Le atribuyeron un rol central y jerárquico en la consumación de los ilícitos. Habría recibido beneficios económicos, facilitó el acceso a la Casa Rosada y ejerció influencia sobre el Presidente. Mantuvo comunicaciones telefónicas en tiempo real con el líder del grupo durante el día del lanzamiento y, según la acusación, orquestó un operativo de control de daños y fuga de la “huella digital”, incluyendo la activación masiva de líneas telefónicas prepagas.
Mauricio Novelli, lobista, fundador de N&W Professional Traders y organizador del Tech Forum. Se le atribuye ser el principal organizador y ejecutor de un “esquema criminal transnacional”. Captó ahorristas a través de sus principales emprendimientos cripto, comercializó el acceso al gobierno argentino, habría orquestado la manipulación financiera del token $LIBRA, y liderado la destrucción de evidencia y el ocultamiento de activos.
Sergio Morales, exasesor del Directorio de la Comisión Nacional de Valores (CNV), director financiero de Tech Forum. Lo señalaron como una pieza fundamental en la “infiltración estatal” y el aprovechamiento de su cargo público en la CNV para garantizar el éxito y la impunidad del esquema. Su nombre aparece en la negociación del pacto internacional con Kelsier Group, recibió fondos en dólares, y habría liderado “el plan de encubrimiento y obstrucción judicial” que denuncian las querellas.

Manuel Terrones Godoy, organizador del Tech Forum S.R.L. y socio de Novelli. Se le acusa de ser co-arquitecto de la “pantalla corporativa” que habría sido el evento Tech Forum. La querella lo ubicó como brazo ejecutor financiero en el “ensayo general” con el token $KIP, y participante clave en la negociación transnacional con Kelsier Group en Paraguay. Tuvo control sobre los fondos sustraídos y habría ejecutado un plan de evasión y encubrimiento, incluyendo la eliminación masiva de videos de YouTube.
Demian Reidel, exjefe de asesores del presidente de la Nación. Se le atribuye haber tenido conocimiento previo de la maniobra y de facilitar dolosamente el uso del aparato del Estado. Habría ignorado advertencias sobre los antecedentes de Novelli, y habría colaborado con que la investidura presidencial fuera utilizada como fachada de prestigio. Posteriormente, se ausentó deliberadamente de la citación que le había hecho el Congreso Nacional.
Manuel Adorni, jefe de Gabinete y vocero presidencial. Fue señalado por una querella como un engranaje fundamental para dotar de confianza institucional al esquema. Participó en el evento Tech Forum, permitió que su imagen y cargo público fueran utilizados por la organización para generar confianza artificial en el mercado, y su validación estatal fue “crucial para cerrar el entramado internacional”.
Hayden Davis, dueño de Kelsier Group, quien lanzó $LIBRA. Se lo acusó de ser el arquitecto principal, financista exclusivo y máximo beneficiario del esquema. Diseñó y financió la maniobra con antelación, estuvo en Casa Rosada con Javier y Karina Milei, financió la creación de Tech Forum, pagó supuestos sobornos para acceder al gobierno y coordinó la inyección y posterior drenaje de liquidez del token $LIBRA.
Bartosz Lipinski, CEO de CUBE Group. Se le acusa de ser el “brazo técnico” indispensable de la organización. Operó en sincronía con Hayden Davis, ingresó al Banco Central para validar el proyecto, participó en el evento “Tech Forum” y fue el responsable del diseño del código, la programación de algoritmos (bots) y la ejecución del vaciamiento del token $LIBRA desde Dallas.
Chyi Haur Peh (alias Julian Peh), CEO de KIP Protocol, “cara técnica” de la organización. Es mencionado como otro arquitecto técnico y brazo ejecutor internacional de la maniobra de vaciamiento. Firmó un acuerdo de confidencialidad y exclusividad con Kelsier Group, actuando bajo sus instrucciones. Aportó la infraestructura técnica para el ensayo con el token $KIP y coordinó el drenaje técnico de liquidez durante el rug pull del token $LIBRA, además de participar en la presunta destrucción de evidencia.
Roberto Silva, presidente de la Comisión Nacional de Valores. Se le acusa de instrumentalizar su posición para facilitar, tolerar y encubrir el accionar de la asociación ilícita. Habría permitido la infiltración de Sergio Morales en la CNV, redactado normativas a medida con él, y consentido el uso de su imagen institucional como ardid de confianza. Una querella le atribuyó haber archivado fraudulentamente una investigación interna de la CNV para proteger a la banda.
María Pía Novelli, hermana y principal asistente de Mauricio Novelli. Se le acusa de ejercer control absoluto sobre la tesorería, la facturación internacional, la logística física y los accesos bancarios de la organización. Gestionó la cuenta offshore en Banesco USA, emitió facturas a paraísos fiscales, coordinó la manipulación de métricas y la explotación de la figura presidencial, y participó en el vaciamiento de las cajas de seguridad del Banco Galicia y la purga digital.
María Alicia Rafaele, madre de los Novelli. La acusan de ser un engranaje logístico indispensable para el presunto circuito financiero ilícito. Prestó su domicilio como centro de acopio de efectivo, su identidad para simular la licitud de fondos, y participó en la apertura y posterior vaciamiento de cajas de seguridad en el Banco Galicia para ocultar dinero.
Favio Camilo Rodríguez Blanco, inversor. Se le acusa de ser un nodo en el entramado. Recibió fondos de Hayden Davis, ejecutó compras masivas del token $LIBRA 22 segundos antes del tuit presidencial (sería un insider trading), obteniendo ganancias supuestamente ilícitas. Transfirió fondos a bóvedas digitales para ocultar el origen del dinero.
Orlando Rodolfo Mellino, jubilado y supuesta “mula financiera”. Se le acusa de ser otro nodo indispensable para la circulación de millones de dólares. Prestó su identidad y sus cuentas en plataformas como Bitget para triangular más de 7.2 millones de dólares, recibiendo fondos de Kelsier y derivándolos a las bóvedas digitales de la banda, actuando como un “cortafuegos” funcional.
Matías Mario Mudry, monotributista y operador financiero. Fue señalado como un actor clave en la fase de ocultamiento de los fondos. Habría actuado como la “rampa de salida” (off-ramp) de la organización, recibiendo 1.200.000 dólares y liquidándolos en el mercado paralelo para transmutarlos en dinero fiduciario, facilitando el fraccionamiento y la entrega de los dólares obtenidos de la presunta estafa.