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08/04/2026

Greenpeace contra la Ley de Glaciares: activistas se treparon al monumento los dos Congresos

La manifestación frente al Congreso derivó en un amplio operativo de seguridad y volvió a poner en agenda el debate por la Ley de Glaciares.

En la mañana del miércoles, la ciudad capital fue testigo de una sorprendente manifestación llevada a cabo por activistas de Greenpeace. La movilización tenía un objetivo claro: exigir la no modificación de la Ley de Glaciares que protege un crucial ecosistema en el territorio argentino. Desde tempranas horas, nueve individuos asociados con la ONG decidieron acampar alrededor del emblemático monumento frente al Congreso Nacional. Esta limitada pero organizada movilización tuvo gran impacto mediático y generó respuestas por parte de las fuerzas de seguridad.

Poco después de las seis de la mañana, los activistas abordaron las instalaciones del monumento. Entre hábiles movimientos y técnicas de alpinismo, dos de ellos se destacaron suspendiéndose con arneses a fin de desplegar un contundente mensaje desde las alturas. La frase "Diputados, no traicionen a los argentinos", gris sobre una tela enorme, rápidamente capturó la atención de transeúntes, legisladores y medios de comunicación presentes.

Durante el operativo llevado a cabo por las fuerzas de seguridad, se lograron identificar a siete de los nueve manifestantes activos en la protesta. No obstante, la compleja posición de los dos restantes obligó a solicitar la asistencia de los Bomberos, quienes finalmente colaboraron en asegurar y posteriormente identificar a estas personas sin que se registraran heridos.

Este acto desafiante, con integrantes posteriormente detenidos, destaca en el contexto de un intenso debate sobre posibles modificaciones legales. La propuesta impulsada por el gobierno de Javier Milei introduce cambios significativos al alcance de las zonas protegidas a partir de la diferenciación de áreas llamadas periglaciar y "geoformas periglaciales" que cumplan funciones específicas. En el modelo actual, se demanda que únicamente las formaciones con comprobada función hídrica continúen bajo estado de protección.

Sin embargo, este enfoque restrictivo ha profundizado la polarización. Varias organizaciones, tanto ambientales como científicas, han alzado la voz en protesta. Denuncian que la enmienda reduce la eficacia de las protecciones medioambientales vigentes y puede derivar en daño irreversible al ecosistema glaciar. Además, las reformas podrían pavimentar el camino para el desarrollo de proyectos industriales.

La discusión no solo abarca aspectos medioambientales. Un álgido eje de debate trata sobre la autoridad para resolver posibles disputas entre provincias y el organismo a cargo del Inventario Nacional de Glaciares (Ianigla). Una propuesta en las discusiones oficiales plantea que la Secretaría de Energía se convierta en la instancia final de resolución, esperando con ello evitar litigios prolongados.

El gobierno mantiene su postura sobre la importancia económica de la reforma, argumentando que podría facilitar inversiones millonarias provenientes de la minería. Ante tales expectativas económicas, queda por ver qué peso tendrán próximamente los argumentos de quienes abogan por la defensa del entorno natural en comparación con los intereses de definición económica.