El Gobierno designó a Alejandro Henke como vicepresidente del Banco Nación
El Gobierno argentino ha procedido a realizar una importante actualización en las autoridades del Banco Nación (BNA), destacando en esta ocasión el nombramiento de Alejandro Henke como nuevo vicepresidente de esta relevante entidad financiera.
Esta acción forma parte de una serie de renovaciones al interior del banco que buscan fortalecer su liderazgo y gestión en el actual contexto económico. La formalización del nombramiento tuvo lugar a través del Decreto 1/2026, el cual fue debidamente publicado en el Boletín Oficial este lunes, asegurando la transparencia y legalidad del proceso.
Alejandro Henke, quien era hasta el momento un integrante activo del directorio del BNA, asume así una posición de mayor responsabilidad tras el reciente ascenso de Darío Wassermann a la presidencia del Banco. Henke cuenta con una vasta trayectoria en el ámbito financiero y administrativo, lo que sostiene una perspectiva positiva entre los analistas respecto a su nueva gestión.

El vínculo cercano entre Henke y el ministro de Economía, Luis Caputo, ha facilitado esta transición, dado que Caputo fue instrumental en llevarlo de nuevo al directorio del Banco Nación bajo la administración libertaria que lidera Javier Milei desde 2024.
La historia profesional de Henke incluye haber sido director ejecutivo de Proficio Investment, donde además de su paso por el sector privado, ha acumulado experiencia como economista jefe y vice superintendente en el Banco Central (BCRA) entre los años 2002 y 2003, así como gerente de esta entidad desde 1994.
Con el nuevo nombramiento de Henke, el Banco Nación completa su reestructuración administrativa, la cual había iniciado con la salida del anterior presidente, Daniel Tillard, y el subsiguiente ascenso de Wassermann, además de sumar a Carolina Píparo como parte del equipo directivo. Estos cambios son estratégicos para afrontar los retos económicos presentes y futuros del país, y demostrar el esfuerzo por parte del Gobierno y la administración bancaria de mantener un marco operativo sólido y coherente.