Lo mató de una puñalada: el imputado reconoce su autoría y va a juicio abreviado
El imputado por el homicidio de Mauricio Casiano, ocurrido en abril de este año, aceptará su responsabilidad en el hecho durante un juicio abreviado. Esta especie de “confesión” permite reducir los tiempos procesales ya que, al acordarse una determinada calificación del caso entre la defensa y la fiscalía, no es necesario presentar todo el debate judicial con el desfile de testigos, peritos y pruebas. En cambio, quedará por definir el monto de la pena, que se establecerá en una futura audiencia de cesura.
El Tribunal colegiado que guiará el procedimiento estará integrado por los jueces Marcelo Gómez, Alejandra Berenguer y Guillermo Baquero Lazcano. El imputado es Jorge Antonio Lagos, que fue detenido poco después del sangriento episodio, y que estará asistido por el defensor oficial, Mario Nolivo.
El hecho se produjo al mediodía del 10 de abril de este año, en la vivienda de calle Fernández Oro 1259, de Cinco Saltos. Allí vivían Jorge Antonio Lagos y Mauricio Casiano. En un mismo terreno habían edificado sus viviendas, pero aquella situación de solidaridad era asunto del pasado. Desde hacía tiempo que la enemistad entre ellos iba creciendo.
Ese día empezaron a discutir, hasta que Lagos “sacó entre sus prendas una daga de 28 centímetros de largo, le dio una estocada en el cuello a Casiano, con el fin de provocarle la muerte” lo que efectivamente se produjo dos horas después en el hospital Castro Rendón de la ciudad de Neuquén.
La herida cortopunzante se produjo “en la región submaxilar izquierda, con sangrado dentro hacia la boca”. La víctima había llegado por sus propios medios al hospital de Cinco Saltos; y de allí trasladado al de Neuquén, pero no hubo tiempo. El corte era muy profundo y le había seccionado la arteria.
La calificación legal otorgada al hecho es la de homicidio simple, siendo el imputado responsable a título de autor. En el Código Penal argentino, este delito tiene una pena de entre 8 y 25 años de prisión. Pero al haberse convocado a un tribunal colegiado, permite hipotetizar que la fiscalía pedirá un máximo de 12 años de condena. Si hubiese previsto una condena mayor, no iría a juicio abreviado y se debería definir la convocatoria a un jurado popular.