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24/11/2025

“Esperamos una condena justa por el asesinato de Juan”: el pedido de la familia Caliani ante el inicio de las audiencias

El juicio de cesura para los dos jóvenes responsables del homicidio del periodista comenzará este miércoles y se extenderá hasta el 12 de diciembre. Su padre, Jorge Caliani, habló del dolor, la espera y la necesidad de cerrar un ciclo.
Las audiencias comenzarán este miércoles a las 8.30 de la mañana y se extenderán hasta el 12 de diciembre, con jornadas en las que declararán numerosos testigos. Foto archivo
Las audiencias comenzarán este miércoles a las 8.30 de la mañana y se extenderán hasta el 12 de diciembre, con jornadas en las que declararán numerosos testigos. Foto archivo

Las audiencias del juicio de cesura por el crimen del periodista Juan Caliani, asesinado el 1 de abril de 2024 durante un intento de robo en su vivienda del oeste neuquino, comenzarán este miércoles y marcarán una instancia clave para su familia. Será en ese proceso donde la Justicia deberá definir si corresponde imponer una pena a los dos jóvenes —de 16 y 17 años al momento del hecho— declarados responsables del homicidio, y de qué tipo.

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Juan Caliani tenía 34 años y una reconocida trayectoria en el periodismo local. Aquella noche, los adolescentes ingresaron a su casa ubicada en Luis Beltrán y Purrán con intenciones de robo, lo atacaron con un arma blanca y lo asesinaron “con el mismo cuchillo que sacaron de casa”, según relató su madre en etapas previas del proceso.

“Esperamos que la condena sea justa”

 

“Este miércoles se hace la audiencia para poner una condena a los asesinos de Juan”, explicó Jorge. Recordó que los adolescentes fueron declarados culpables en la primera etapa del juicio, el 30 de mayo de 2024, y que desde entonces realizaron el tratamiento previsto por el régimen penal juvenil. Con el fin del año de asistencia y el hecho de que uno de ellos ya cumplió 18 años, quedaron en condiciones de que se les fije una pena.

Sin embargo, Jorge reconoció la dificultad emocional de hablar de un número.
“Yo quiero mil años, pero no se puede. Nada nos va a devolver a Juan. Es muy difícil buscar ese número que sea reparador”, expresó.

El largo tiempo de espera y las posibles apelaciones

La familia debió esperar todo el año que duró el tratamiento ordenado por la Justicia. Y sabe que la instancia que comienza ahora tampoco garantiza un cierre inmediato.

“Puede ser que tengamos que seguir esperando más todavía”, dijo Jorge. “Si alguna de las partes —la fiscalía, la defensa o nosotros, que somos la querella— impugna la sentencia, habrá otra instancia. Hasta que la sentencia no esté firme, no van a ir presos”.

La posibilidad de que una revisión cambie el sentido del fallo también es una preocupación.
“La segunda instancia podría decir que son inocentes. Hipotéticamente, podría pasar. Es la Justicia”, lamentó.

Un acompañamiento necesario

Las audiencias comenzarán este miércoles a las 8.30 de la mañana y se extenderán hasta el 12 de diciembre, con jornadas en las que declararán numerosos testigos.

Jorge contó que debieron hacer una selección estricta, porque eran demasiadas personas queriendo aportar su testimonio. “Elegimos a quienes compartieron más ámbitos con Juan: el fútbol, el periodismo, la radio. Muchos nos dijeron: ‘¿Cómo no me llamaste?’. Pero no había tiempo para todos”.

Incluso dentro de la propia familia decidieron limitar las declaraciones para evitar que el proceso se extendiera indefinidamente. “De la familia va a declarar uno solo. No voy a declarar yo, ni Ana. Queremos que esto avance y que se haga justicia como corresponde”.

La familia espera el acompañamiento de amigos, colegas y referentes de la comunidad. “Sabemos que la universidad va a acompañar, que Adun va a estar. Juan era muy querido”, destacó.

Un reclamo por justicia y un dolor que no cede

Jorge fue claro: ninguna pena podrá sanar la ausencia de su hijo.

“La pena no va a sanar. Lo único que puede sanar es que aparezca Juan, y sabemos que eso no va a pasar”, dijo con crudeza. “Pero necesitamos algo que al menos sea reparador, que nos permita cerrar un ciclo”.

Recordó, además, el compromiso social de su hijo, quien militaba activamente contra el consumo de drogas y la baja de la edad de imputabilidad. “Justo a él le viene a tocar esto. Una cosa es robar una bicicleta, otra cosa es matar. Son dos cosas muy distintas”.

Las próximas semanas serán determinantes para la familia Caliani. Tras meses de dolor y un proceso judicial complejo, esperan que finalmente la Justicia avance en una condena que, aunque no repare la pérdida, les permita empezar a cerrar una herida que sigue abierta.