TURISMO
Fuerte movimiento turístico durante el fin de semana largo: 1.7 millones de personas viajaron por el país
Durante el reciente fin de semana largo que coincidió con el 20 de noviembre, Argentina vivió un auténtico boom turístico, con cifras record de visitantes recorriendo el país. Según los datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 1.7 millones de personas aprovecharon el feriado del Día de la Soberanía Nacional para explorar diversos destinos del territorio nacional.
Esta cifra récord representa un crecimiento significativo del 21% en comparación con el mismo período del pasado año. Esto ha sido posible gracias a una serie de propuestas y descuentos atractivos que incentivaron a los viajeros a optar por viajes cortos. Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, y los paisajes impactantes de Puerto Iguazú fueron algunos de los destinos preferidos este año, alcanzando picos de ocupación cercanos al máximo.
Aunque el movimiento turístico fue notablemente más intenso, un análisis de CAME muestra que el comportamiento del consumo fue más cauto que en años anteriores. Mientras que el total de gasto ascendió a un sobresaliente $355.789 millones, el desembolso promedio por turista cayó 3.7% comparado con el año anterior, situándose en $91.317 debido al enfoque en el gasto esencial centrado en alojamiento, transporte y comida.
La duración promedio de las escapadas fue de 2.3 noches, más extensa que el año 2024, lo cual estuvo directamente relacionado con la capacidad del feriado para fomentar estas breves vacaciones, haciendo que el impacto económico sea considerable, aunque con limitaciones en el gasto por día debido a un comportamiento más prudente de los consumidores.
Otra razón que potenció el movimiento interno fue el feriado brasileño del Día de la Conciencia Negra, que vio un flujo de turistas brasileños movilizándose a través de fronteras hacia destinos como Misiones y Playa Iguazú, contribuyendo significativamente a la elevada ocupación hotelera especialmente en estas zonas, que reportaron índices cercanos al 90%.
Pese a estos éxitos, el sector turístico mira hacia la temporada de verano con ciertas reservas. Las reservas para los meses estivales aún no alcanzan los niveles de expectativa deseados, proyectando una cautela entre los operadores del sector que esperan que los números concretos emerjan con anticipación al período vacacional alto.
Además, algunos destinan la incertidumbre a la dinámica de los costos, donde el turismo interno está influenciado por las decisiones de gasto en rubros esenciales como alojamiento que sigue siendo un factor decisivo.