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24/09/2025

Las ventas en supermercados cayeron 2,1 por ciento en julio

Esta baja refleja cambios en los hábitos de compra y el bolsillo de los argentinos.

En el mes de julio de 2025, las estadísticas recogidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) revelaron un panorama complicado para los supermercados en Argentina, con sus ventas reduciéndose en un 2,1% en comparación con el mes de junio del mismo año. Paralelamente, los autoservicios mayoristas también experimentaron una disminución más ligera, en torno al 0,8%.

Este descenso podría estimarse como paradoja ante el manto inflacionario bajo el que se encuentra el país, ya que el alza constante de precios no necesariamente fortalece los ingresos de los establecimientos, sino que devela una postura más restringida por parte del consumidor argentino. A medida que los precios se tornan más inalcanzables, los ciudadanos tienden a reducir la cantidad de productos comprados, o buscan alternativas más económicas que se ajusten a sus ajustados presupuestos.

Sin embargo, un análisis más agudo observa que el índice de ventas a precios constantes, es decir, corregidos por el efecto inflacionario, demostró un incremento de aproximadamente un 1% si se compara con julio de 2024. Si se amplía la vista al periodo de enero a julio del presente año, se registra un crecimiento acumulado del 3,5% en relación al año previo. Esto implica que, a pesar del tropiezo experimentado en julio, las cifras de ventas aún logran superar modestamente las del año anterior.

Adentrándonos en los productos, es evidente que su valor ha experimentado un aumento significativo. Categorías fundamentales como las carnes registraron un alza del 60,9%, seguidas por alimentos preparados y servicios de rotisería con un 45,2%, indumentaria y calzado para el hogar subiendo un 43,7%, y demás artículos varios alcanzando un aumento del 44,6%. Esta tendencia es reflejo fiel de la creciente dificultad que enfrentan los consumidores para acceder a bienes tanto esenciales como no esenciales.

 

 

En lo que respecta a los autoservicios mayoristas, la retracción en sus ventas fue aún más contundente, cayendo un 6,3% en julio respecto al mismo mes del año pasado y acumulando una disminución del 6,5% durante los primeros siete meses de 2025. Los productos que vieron mayores aumentos en sus precios incluyen carnes con un 58,3%, indumentaria con un 39%, panadería mostrando un 25,7% de incremento, y artículos de almacén subiendo un 24,1%.

En definitiva, tanto supermercados como mayoristas enfrentan la realidad de vender menos a pesar de estar en un entorno donde los precios se elevan constantemente. Esto refleja un comportamiento de consumo mucho más reservado entre los argentinos, quienes ante la escalada inflacionaria, optan por modificar sus hábitos de compra para sobrellevar el peso económico. El aumento de precios es tangible, pero no viene acompañado por un aumento proporcional en las ventas, demarcando así un escenario comercial cada vez más complejo.