Publicidad
 
27/08/2025

Amnistía Internacional objetó que Argentina se retire del Consejo de Derechos Humanos de la ONU

La entidad "lamentó" que el presidente Javier Milei “no tenga interés en tener un lugar en esa mesa”.

Amnistía Internacional ha expresado su profunda preocupación por la reciente decisión del gobierno argentino de retirarse de la candidatura para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Este organismo, a pesar de sus imperfecciones, es esencial a nivel mundial para vigilar y realizar un seguimiento de las violaciones de derechos humanos, así como para exigir a los gobiernos responsabilidades concretas en materia de protección de los mismos.

Lee también: España sufrió este año su peor ola de calor “desde que existen registros”

Amnistía Internacional ha subrayado que la retirada de Argentina supone una falta de representación significativa que no solo afectaría la capacidad de votar o presentar resoluciones, sino que además priva al país de un lugar donde influir en el desarrollo de políticas de derechos humanos globales.

Este contexto se torna particularmente preocupante dado el rol histórico de Argentina en el impulso de resoluciones importantes dentro del Consejo, tales como las relacionadas con la diversidad y justicia climática; así como su participación activa en misiones de verificación como las realizadas en Venezuela y Myanmar. La decisión del actual presidente, Javier Milei, de no procurar un lugar en la mesa internacional podría parecer un movimiento estratégico, por ser una apuesta hacia otro tipo de relaciones extranjeras.

No obstante, es visto por muchos analistas internacionales como un gran retroceso que debilita la ya establecida tradición argentina de compromiso con los principios de multilateralismo de integridad global. La implicancia simbólica de esta renuncia es doble. A nivel interno, muchos ven la decisión como una falta de voluntad para comprometerse de manera formal y activa en la protección de los derechos humanos, tanto de los ciudadanos locales como de los más vulnerables en el resto del mundo.

Desde la óptica internacional, transmite un preocupante mensaje sobre la posición de Argentina en el espectro del respeto y protección de los valores humanos universales. Se teme que esta retirada pueda influir negativamente en la capacidad del país para abogar por los derechos humanos en otros foros internacionales, y de ser complaciente ante violaciones en su territorio, debido a la falta de presión y control del escrutinio internacional.

Aunque las instituciones internacionales continuarán su funcionamiento habitual con o sin Argentina, perder este carácter proactivo en una plataforma tan importante como la ONU se interpreta por Amnistía Internacional como una pérdida significativa, y más que un error estratégico, un error moral que cuestiona el compromiso del país con la protección de los derechos de sus ciudadanos. Ella concluye: "Este retiro, notable dadas nuestras contribuciones previas, envía una señal sobre el tipo de importancia que Argentina da a la colaboración internacional en temas vitales".