España sufrió este año su peor ola de calor “desde que existen registros”
España ha vivido una ola de calor de 16 días, descrita como la más intensa desde que empezaron los registros. La Agencia Meteorológica Nacional, conocida como Aemet, compartió esta información en la red social X. La ola de calor de agosto, que afectó al país desde el día 3 al 18, tuvo un momento culminante entre el 8 y 17, convirtiéndolo en el período de diez días consecutivos más caluroso jamás registrado en España desde 1950.
Los datos dejan claro que las temperaturas fueron alarmantemente altas, superando en 4,6°C las máximas normales de una ola de calor. Esta cifra deja atrás los registros de la precedente ola similar, ocurrida en julio de 2022, que presentaba un aumento de 4,5ºC sobre lo habitual. Estos fenómenos no son nuevos; desde 1975 España ha sufrido 77 olas de calor, pero la inquietud reside en que cinco de las peores se han producido desde 2019, lo cual sugiere un agravamiento del problema.
Las consecuencias de estas olas de calor extremas son significativas. Según el Instituto de Salud Carlos III, se han registrado 1149 muertes atribuibles directamente a esta ola de calor en particular, la cual estremeció a España entre el 3 y el 18 de agosto. El sistema MoMo, que observa la mortalidad diaria y sus fluctuaciones, ofrece esta cifra como estimación de fallecidos.

El fenómeno no solo afectó a la salud humana. Agravó las condiciones para los incendios forestales en España y Portugal, resultando en devastadoras pérdidas de más de 400,000 hectáreas de bosque y ocho víctimas fatales. Los incendios siguen activos preocupando a las autoridades, particularmente en el noroeste de España donde aún 15 focos representan un grave peligro.
A pesar de lo alarmante de la situación, el equipo de Protección Civil ha indicado recientemente que hay signos de mejora a medida que bajan las temperaturas. Sin embargo, los riesgos permanecen altos debido a factores como el viento sur, que puede favorecer la propagación de las llamas. Las autoridades continúan en alerta y realizan esfuerzos incesantes para controlar y luchar contra los incendios.