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SALUD

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22/07/2025

Aumentaron los casos de eventos cerebrovasculares vinculados con el consumo de anabólicos

Por qué es fundamental no automedicarse y actuar siempre bajo control médico para evitar complicaciones.

En el mundo moderno, el deseo de una figura esculpida y un rendimiento deportivo sobresaliente ha llevado a un incremento en el uso de sustancias químicas para mejorar el físico en poco tiempo. Los esteroides anabólicos androgénicos (EAA), en particular, han ganado popularidad por su capacidad para maximizar rápidamente la masa muscular y la fuerza física. Sin embargo, esta vía rápida hacia el éxito conlleva riesgos ocultos que podrían tener consecuencias devastadoras para la salud.

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Uno de los peligros potencialmente más serios está relacionado con eventos cerebrovasculares, conocidos comúnmente como accidentes cerebrovasculares (ACV). Si bien los EAA pueden ofrecer rápidamente la fortaleza y el físico deseados, su efecto en la presión arterial permite que afloren complicaciones vasculares que, hasta ahora, permanecían bajo la superficie. A pesar de que aumentar el rendimiento físico satisface a aquellos que buscan resultados rápidos, subestimaron el peligro de aumentar el riesgo de sufrir un ACV isquémico, una condición que puede impactar severamente la calidad de vida y también comprometerla.

Drásticas consecuencias han emergido sobre los EAA, revelando una relación compleja y alarmante entre su consumo y las rupturas arteriales en individuos jóvenes. Según Pedro Lylyk, un afamado neurocirujano argentino, el uso descontrolado de estos esteroides desencadena afecciones como la disección arterial, que es la fractura de las paredes de las arterias, tornando vulnerables incluso las arterias carótidas, vitales para proporcionar eficazmente oxígeno al cerebro.

La comunidad médica alerta que estos eventos están, paradójicamente, afectando a poblaciones que antes se consideraban exentas del riesgo de ACV. Hace tan solo unos años, considerar a personas atléticas y saludables dentro de los grupos en riesgo de sufrir eventos cerebrovasculares habría sido impensable. No obstante, el incremento en las consultas de jóvenes sufriendo síntomas como la pérdida de visión, problemas del habla o dolor de cabeza agudo ha puesto en jaque las antiguas suposiciones del bienestar físico absoluto entre quienes practican deportes rigurosos utilizando suplementos sin supervisión.

A medida que estos episodios aparecen con mayor frecuencia, queda claro que la prevención y supervisión médica segura deberían acompañar cada decisión enfocada en mejorar el rendimiento físico. Con un asesoramiento médico constante y pruebas regulares de salud cardiovascular, es posible mantener un equilibrio entre perseguir metas físicas extraordinarias y salvaguardar la salud cerebral, encontrando así un camino seguro y consciente hacia el bienestar verdadero.