LO DIJO MANUEL ADORNI EN CONFERENCIA DE PRENSA
El Gobierno Nacional anunció que privatizará AySA
En una conferencia de prensa reciente, el vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que el Gobierno ha decidido emprender un proceso para privatizar parcialmente la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA).
Según el Gobierno, la inclinación hacia la privatización contempla un modelo mixto, donde el capital de la empresa se abrirá para la participación privada, manteniendo a los empleados actuales como accionistas. Este anuncio, que se llevó a cabo el pasado viernes, marca el inicio de una transformación significativa en el sector de servicios públicos.
Adorni explicó que la empresa, desde que fue reestatizada en 2006, ha recibido generosos aportes del Tesoro, sumando un total de 13.400 millones de dólares. Durante este período, la plantilla laboral de AySA sufrió un aumento del 90%. Este crecimiento ha encendido el debate sobre la efectividad de la gestión pública en sectores vitales como el agua y saneamientos.
AySA, encargada de proveer servicios de agua potable y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y otros 26 partidos del Conurbano Bonaerense, nació como sucesora de Aguas Argentinas y Obras Sanitarias de la Nación, instituciones con una larga trayectoria desde 1912, marcando una herencia compleja en la gestión del agua en el país.
Este cambio de rumbo viene precedido de acusaciones por parte del Gobierno de "irregularidades significativas" en la administración anterior de AySA. Según Adorni, se registraron gastos excesivos que superan los 4800 millones de dólares, lo que habría desviado los recursos de la empresa para otros fines que no eran los primarios de provisión y mantenimiento de servicios.
"En lugar de asegurar un servicio de calidad, la estructura administrativa se transformó en un andamiaje para promociones políticas", señaló el vocero. Según sus palabras, se especula con ejemplos concretos de corrupción sistemática, donde investiga la adquisición de camionetas a precios elevados y la compra de propiedades no justificadas durante períodos críticos como la pandemia.