RECLAMO
Tensión en la protesta por la ley de Discapacidad: la policía reprime a manifestantes
En un acto que pretendía ser un llamado pacífico a la acción y cumplimiento de derechos, los familiares de personas con discapacidad, organizaciones sociales y profesionales del sector tomaron las calles frente al Ministerio de Salud. La reunión, que buscaba exigir el cumplimiento fiel de la Ley de Emergencia en Discapacidad junto con la regularización de los pagos a los prestadores, se vio plagada de tensión debido a la intervención policial.
La Ley de Emergencia en Discapacidad, reglamentada este año, aún no ha brindado el alivio esperado a los involucrados, quienes continúan viendo atrasadas las compensaciones económicas esenciales para el sustento de sus actividades laborales y personales. En medio de este contexto económico y emocionalmente tensante, los manifestantes expresaban su frustración cuando la policía aplicó un operativo que, según los testimonios, rozó la represión: "Increíblemente la Policía acaba de avanzar sobre los discapacitados", declaró el periodista Bernardo Magnano.
Por su parte, desde el área del Ministerio de Salud, se señalaba con apenas una semana de antigüedad un aumento del 5,87% en las tarifas del nomenclador del Sistema de Prestaciones. El ajuste, basado en la variación del Índice de Precios al Consumidor, ha dejado gusto a poco entre los afectados, quienes ven en este gesto un paliativo insuficiente a las demoras previamente acumuladas.
Mientras la jornada avanzaba, las voces disidentes de la represión tomaban forma en la protesta desconforme de las y los participantes. Uno de los manifestantes, visiblemente indignado, expresaba su desacuerdo: "Estamos reclamando nuestros derechos y nos hacen estas cosas. No molestamos a nadie". El relato convergía con el testimonio de Carla, maestra especial y madre, quien con resignación cuestionaba la precaria situación en la que se encuentran los recursos prometidos: "Necesitamos que se aplique el presupuesto ya. Es urgente", enfatizaba.
El clamor popular en la avenida principal del Ministerio de Salud resuena como un eco potente de una comunidad que se niega a que sus derechos y necesidades sean ignorados. La protesta llama no solo a la acción y a la correcta implementación de políticas saludables, sino al reconocimiento y respeto dignificador hacia aquellos que luchan diariamente con desafíos adicionales.