POLÉMICA
Milei avanza con la decisión de facilitar el acceso a las armas de fuego
El Presidente Javier Milei ha dado un paso más en la controversia con su reciente decisión de simplificar la obtención de armas de fuego para la ciudadanía en general. Esta movida, que muchos encuentran problemática, persigue "facilitar el acceso a armas semiautomáticas, tradicionalmente exclusivas de las fuerzas de seguridad, a cualquier argentino que cumpla con los requisitos esperados de un 'legítimo usuario'".
Esta medida se materializó con la publicación de la Resolución 3/2025 del Registro Nacional de Armas (Renar), revelada hoy en el Boletín Oficial. En el documento se anuncia la llegada del 'CLU Digital', una iniciativa que promete agilizar el proceso para obtener la credencial de portación de armas de uso civil, a través de una plataforma virtual conocida como MiRenar.
Los pasos para adquirir esta credencial incluyen ser mayor de 18 años, tener nacionalidad argentina, aprobar exámenes psicofísicos y demostrar idoneidad con las armas. Además, es indispensable acreditar medios de vida lícitos y cumplir estrictas medidas de seguridad ya determinadas por las regulaciones previas. El nuevo sistema digital, sin embargo, no sustituye completamente al viejo trámite presencial, que seguirá disponible bajo circunstancias especiales.
La legislación también excluye de este proceso a personas con antecedentes penales, inhabilitaciones registrales, o con señalizaciones activas en el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP), entre otras restricciones. El objetivo, afirma el gobierno, es garantizar que solo ciudadanos aptos puedan tener acceso a estos artefactos peligrosos.
Cabe destacar que el gobierno, en un movimiento que también ha despertado críticas, dictaminó el pasado mes una flexibilización en el acceso a ciertas armas semiautomáticas de alto calibre. Estas modificaciones estaban estipuladas en el reciente Decreto 397/2025, el cual ahora permite la adquisición de armamento previamente reservado a agentes de seguridad.
Estas decisiones levantan una vez más el debate sobre la idoneidad de relajar los controles de armas en un país donde la violencia sigue siendo un obstáculo preocupante para el desarrollo social. El gobierno de Milei asegura que los nuevos protocolos están diseñados para adeptos legales y con fines lícitos, pero las preocupaciones sobre el posible incremento en el índice de violencia no han disminuido del todo.