MACROECONOMÍA
Guillermo Francos aseguró que vetarán las leyes que pongan en riesgo el equilibrio fiscal
En un contexto de intensos debates políticos y económicos, el jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, salió al cruce de las recientes leyes aprobadas en el Congreso. En declaraciones realizadas a Rivadavia AM 630, Francos subrayó el compromiso del Gobierno de proteger el equilibrio fiscal bajo la administración de Javier Milei.
La advertencia fue clara: vetar y, si es necesario, llevar ante la justicia aquellas leyes que aumenten el gasto público sin un respaldo financiero claro. Esta tajante postura del Gobierno surge en respuesta a nuevos proyectos de ley, incluyendo iniciativas sobre jubilaciones, moratorias previsionales y pensiones por discapacidad, que según estimaciones del propio Francos, podrían impactar el déficit fiscal por un valor que equivaldría a 3,2 puntos del Producto Bruto Interno (PBI) anual, superando los 10,000 millones de dólares en gastos adicionales.
"El equilibrio fiscal es la base del orden económico", expresó con firmeza el jefe de Gabinete, advirtiendo además sobre el riesgo de aprobar leyes sin fuentes claras de financiamiento, según lo estipulado por la Ley de Administración Financiera. Francos no sólo apuntó al Congreso, sino que también se mostró crítico con los comportamientos de cierto sector político provincial. Algunos líderes provinciales, sugeridos por Francos, pueden estar utilizando temas económicos cruciales para adelantar sus agendas políticas, especialmente en un año de elecciones. A pesar de las tensiones, Francos confirmó que las relaciones con varias gobernaciones siguen siendo constructivas, aunque admitió que "si hubo impericia, fue mía. No logramos convencer a todos".
Este clima de alta intensidad política no sólo prueba la resistencia de las políticas fiscales de Milei, sino que también deja entrever las complejidades inherentes a la negociación legislativa en Argentina. No obstante, el Gobierno mantiene su posición acerca de que el país atraviesa un "cambio cultural profundo" que aboga por vivir dentro de las posibilidades económicas reales, alejándose de prácticas de gasto descontrolado. Un elemento esencial de esta transformación económica, argumenta Francos, es el diligente trabajo en la reducción de la inflación desde índices previamente astronómicos. Reflejando estos resultados, Argentina ha experimentado un crecimiento del 6% en el primer semestre del año, una hazaña que según Francos se logró sin recurrir a la emisión monetaria. Esta transformación económica va acompañada de ajustes sociales, tal como el significativo descenso del índice de pobreza del 53 al 30% en unos pocos meses.
En este sentido, Francos refutó las alegaciones de aislamiento político del oficialismo, arguyendo que las reformas han encarnado un impulso hacia una nueva conciencia fiscal en la sociedad argentina. Para él, esta evolución asegura una victoria en las próximas elecciones, respaldada por una población cada vez más consciente de la necesidad de adoptar un enfoque austero en la gestión pública. Mientras el Gobierno se mantiene seguro en su promesa de reformas continuas y sostenibles, queda claro que los próximos meses serán determinantes para la consolidación o el desvío de estas reformas en curso.