Publicidad
 
18/06/2025

El petróleo se dispara tras el conflicto en Medio Oriente: ¿sube la nafta?

En la Argentina, las petroleras definirán aumentos a fin de mes.

El mundo ve con preocupación cómo el resurgimiento del conflicto bélico entre Irán e Israel está creando un efecto dominó que golpea con fuerza los mercados energéticos globales. En una inesperada alza, el precio del crudo Brent rebasó los 76 dólares por barril, un límite no visto desde febrero. Los analistas observan con nerviosismo las pantallas bursátiles, pues el salto en los precios genera inquietud acerca de sus consecuencias potenciales para los consumidores, en particular para Argentina, donde el impacto en el costo de la nafta se siente más cercano que nunca.

Las principales petroleras del país del cono sur evalúan detenidamente las fluctuaciones en los precios internacionales. Se espera que, hacia fin de mes, miren con lupa cualquier posible ajuste a nivel local. La empresa nacional Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) ha decidido que es tiempo de replantear su estrategia. A partir del 25 de junio, la petición del gobierno de ofrecer precios más justos toca a la puerta de la corporación, que prepara un innovador sistema de cobro diferente que dependerá de la región y del horario en el que se abastezca combustible.

La estrategia de YPF, basada en lo que han llamado el Real Time Intelligence Center (RTIC), promete revolucionar el mercado. Mediante una tecnología de alta precisión, la empresa ahora podrá ajustar sus precios dependerán de datos exactos sobre la demanda generada, en tiempo real, en cada una de sus estaciones de servicio. Así, se abrirán un abanico de escenarios donde los precios fluctuantes serán una nueva norma, sin anuncios grandilocuentes que la política argentina se ha acostumbrado a utilizar.

 

 

El resurgimiento del conflicto llevó a un aumento dramático del valor del crudo en apenas una semana, mostrando un incremento de más del 10%. Las preocupaciones se centran en el Estrecho de Ormuz. Este velo de silencio por parte de la política energética mundial implica que un mero cierre en esta estratégica ruta podría desencadenar un desastre donde el precio del barril superaría el umbral de 120 dólares, en medio de una expectativa que trasciende fronteras, llamando a quienes dependen del petróleo a estar alerta.

Mientras que YPF lidera estos cambios, otras petroleras observan detenidamente. Están preparadas para seguir su camino en el mismo sentido. El juego del mercado de energéticos dependerá mucho de la validación de los precios internacionales de crudo, biocombustibles y del presente tipo de cambio. Actores clave observan este desarrollo con cautela desde el decisivo prisma político, especialmente ante un año marcado por elecciones.