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12/03/2026

Guerra en Medio Oriente: el líder de Irán dijo que van a "vengar la sangre de los mártires”

Mojtaba Khamenei pidió a los países árabes del Golfo que “cierren” las bases norteamericanas.

En un momento de tensiones intensas en el Medio Oriente, Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo de Irán, ha pronunciado sus primeras palabras desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre, el ayatollah Ali Khamenei. En un pronunciamiento que resuena con ecos del pasado conflicto, Mojtaba afirmó que la estrategia de mantener el estrecho de Ormuz cerrado sigue siendo una herramienta crucial en la presión contra sus enemigos. Este gesto simboliza la continuación de una política de confrontación que su padre había conducido antes de su asesinato.

El comunicado, que fue difundido a través de la televisión estatal, dejó claro que la política de hostilidad hacia los vecinos del Golfo Árabe y las potencias occidentales seguirá siendo el eje del nuevo liderazgo. Aunque Mojtaba no apareció en pantalla, su mensaje fue recibido de manera inequívoca por todas las partes involucradas. El hecho de que el líder no se muestre públicamente ha generado especulaciones sobre su estado de salud y seguridad, dado su reluctancia a aparecer tras el ataque que cobró la vida de su padre.

Este mensaje llegó en un contexto de dolor y pérdida profunda para Irán, tras un devastador ataque con misiles en la localidad de Minab que alcanzó una escuela primaria, cobrándose la vida de numerosos inocentes. Khamenei, invocando el sacrificio de los martirizados, dejó entrever una postura implacable hacia los responsables de tan vil acto. Las palabras 'Aquellos que mataron a nuestros chicos, van a pagar el precio' resuenan pesadamente en la atmósfera cargada de enemigos internos y externos.

 

 

Asimismo, el nuevo líder dejó un llamado claro a los países árabes del Golfo Pérsico: la eliminación de las bases estadounidenses de sus territorios. Calificó la protección occidental como 'una mentira' y reafirmó la preferencia iraní hacia desarrollar alianzas con vecinos amistosos, aunque sujetas a una política de ataque a infraestructuras militares, considerada como necesario.

Mientras tanto, informes cruzados tanto de fuentes iraníes como israelíes, sugieren que Mojtaba Khamenei está en recuperación de heridas serias, sufridas al mismo tiempo que su padre fue asesinado. Habiendo sido atacado el complejo residencial del difunto líder supremo en Teherán, Mojtaba quedó lesionado en las piernas y manteniéndose fuera del ojo público, se asegura de que su actual ubicación y estado de salud se mantengan en secreto. Con esta adición de un nuevo líder golpeado por la tragedia, la región soporta la incertidumbre renovada sobre los destinos políticos y el equilibrio volátil de Poder.

El ayatollah Mojtaba, a sus 56 años, se enfrenta al enorme desafío de gestionar un país inmerso en conflictos internacionales y domésticos, todo mientras lidia con el legado de su estirpe.