La fiscalía pidió 11 años de prisión para un empresario cipoleño por un caso de abuso sexual
Durante la audiencia de cesura que se realizó contra el empresario cipoleño que fue encontrado penalmente responsable de abuso sexual con acceso carnal, la fiscalía pidió 11 años de prisión efectiva. El hecho se produjo hace más de 13 años, pero recién llegó a juicio cuando la víctima – una persona allegada al victimario -, tuvo la fuerza suficiente como para denunciarlo.
El imputado es Néstor Bergallo, un ingeniero agrónomo de 80 años, actualmente jubilado. Según las pruebas que se presentaron durante el juicio, el hombre se valió del rol que jugaba dentro de la familia para ejercer una suerte de “padrinazgo” sobre la víctima y después manipularla para tener relaciones sin su consentimiento.
El Código establece una gradación penal que parte de una pena mínima de seis años a un máximo de 15 años, aunque por las particularidades del sistema procesal no se pueden pedir más de 12 años. Al comenzar su alegato, la fiscal Rocío Guiñazú adelantó que su pedido iba a estar más cerca del máximo posible que del mínimo, entendiendo el daño psíquico y los padecimientos que sufrió la víctima.
Guiñazú explicó que la joven sufrió una fuerte desvalorización en su autoestima, tendencias suicidas, autolesiones y conductas compulsivas en su alimentación. Para llegar a la situación imputada, el empresario se valió “de la idealización” que había alcanzado durante la relación con la familia la víctima. Una suerte de “dependencia afectiva” que lo ayudó a cometer el hecho.

Para la fiscal, otro agravante fue la condición social y el nivel educativo alcanzado por Bergallo: “tuvo una educación privilegiada”, por lo que se les debe exigir “una mayor responsabilidad” en sus acciones, remarcó.
En cambio, para el defensor Damián Moreyra hay que considerar dos situaciones específicas como atenuantes: primero, su falta de antecedentes; segundo, la edad del inculpado. Dos condiciones que alejan a Bergallo “de ser un peligro para la sociedad”.
En el Registro Nacional de Reincidencias no se registraron antecedentes de Bergallo. Por otra parte, cumplió 80 años y “pasó más de 40 años viviendo en la misma casa, con su entorno familiar consolidado”, precisó. Por tal razón, solicitó que el cálculo de la pena se realice a partir del mínimo posible (seis años), y teniendo en cuenta las prescripciones del Código Penal, de prisión domiciliaria.
El tribunal que preside Alejandra Berenguer y que integran Guillermo Merlo y Julio César Sueldo dará a conocer la sentencia en una audiencia por la plataforma Zoom, el 23 de junio a las 13.30.