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HORROR

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04/06/2025

Un policía mató a la novia de su expareja, estuvo diez horas atrincherado y se suicidó

Tomó como rehén a su exesposa y permaneció dentro de un gimnasio, la liberó y luego se quitó la vida.

El fatídico episodio comenzó en las inmediaciones de un gimnasio ubicado en plena localidad de Moreno, Buenos Aires, cuando Gabriel Fernando Danielo, un oficial de la Policía de la Ciudad, llegó en busca de su ex pareja, Anabella Viviana Florentín, madre de sus tres hijos. Lo que parecía ser un intento de reconciliación se transformó rápidamente en una tragedia de proporciones mayores.

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Al llegar al lugar, Danielo fue confrontado por Marcela Fabiana Heredia, la nueva pareja de su ex esposa. En un aparente ataque de celos o rabia, el policía perdió el control de sus emociones y, en un acto de violencia extrema, disparó tres veces contra Heredia, causándole la muerte instantánea ante el horror de los presentes.

El suceso escaló rápidamente. Danielo tomó como rehén a Florentín, a quien agarró por el cuello y amenazó con un arma que sostuvo firmemente contra su cabeza. El clima de tensión fue incrementando a medida que las fuerzas de seguridad acudían al lugar. Un equipo de negociación de la Policía Bonaerense trató de establecer comunicación con el perturbado agente para manejar la situación.

Después de una hora angustiante, los negociadores lograron que Danielo liberara a Florentín. Posteriormente, ella fue llevada a un centro médico para recibir atención por el profundo estado de choque. Pero en lugar de entregarse, Danielo se atrincheró dentro del edificio. Fueron necesarias 10 horas de un operativo riguroso que incluyó el corte deliberado de los servicios de electricidad, agua y gas en el gimnasio.

Este impresionante despliegue de seguridad involucró a más de 300 agentes y varios veteranos francotiradores, además de la pronta respuesta de los bomberos de la zona. Durante esas largas horas de espera, se intentó por todos los medios entablar un diálogo efectivo con Danielo, con la esperanza de que se rindiera y entregar la situación al control de las autoridades de forma pacífica. Sin embargo, en un trágico giro, el oficial decidió acabar con su vida, sumando otro capítulo de dolor a una jornada ya marcada por la violencia y el luto.