A través de un decreto, el Gobierno recortará horas de descanso y vacaciones de pilotos
El gobierno ha anunciado la cancelación del decreto 778/2021, que regula estrictamente las horas de vuelo y descanso de los pilotos de aeronaves. Esta regulación se desprendía del título V del Código Aeronáutico y establecía límites precisos para evitar la fatiga del personal aeronáutico, dictaminando que los aviones que contaban con dos comandantes no podían superar las 90 horas de vuelo mensuales, mientras que las tripulaciones estaban limitadas a un máximo de 34 horas semanales de trabajo.
Las cláusulas presentes en la norma también establecían un descanso mínimo de 36 horas consecutivas para cada miembro del personal, que debía cumplirse durante una semana laboral completa, y limitaban a seis los aterrizajes posibles que podía realizar una aeronave dentro de un periodo de 24 horas. La eliminación de este decreto acarrea profundas consecuencias en el sector, generando una nueva oleada de tensiones con los sindicatos aeronáuticos.
En la Casa Rosada aseguran que el documento, que será publicado en el corto plazo, reduce de 40 a 15 los días de vacaciones de los pilotos.

El gobierno ha manifestado sus intenciones de utilizar estas medidas como un mecanismo de presión sobre las organizaciones sindicales, visualizando ya un incremento en las tensiones.
En Casa Rosada, se ha previsto renegociar el convenio colectivo de trabajo del sector bajo una perspectiva de mediano plazo, junto con los beneficios laborales de los empleados de Aerolíneas Argentinas. Este movimiento está siendo impulsado por la intención de privatizar la aerolínea estatal en el Congreso.
Dentro del marco de la llamada "reforma aerocomercial", Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, junto con Franco Mogetta, secretario de Transporte, y Hernán Gómez, subsecretario de Transporte Aéreo, lideran las acciones hacia un modelo más privatizado y competitivo en la aviación nacional.
Con los sindicatos en la cuerda floja, las autoridades también han intensificado conversaciones con compañías internacionales como Avianca, Air Europa y Arajet, ante la posibilidad de entregarles las operaciones de la aerolínea si las negociaciones paritarias no llegan a un acuerdo antes del 17 de octubre.