Habló el roquense al que involucraron en el crimen de Josué y Paloma: “Mi vida corrió riesgo” dijo
Gonzalo López es de General Roca y estuvo detenido en Buenos Aires por casi dos meses. La justicia creyó que él estaba involucrado en el horrible crimen de Josué y Paloma ocurrido en Florencio Varela.
Fue detenido en una plaza de Roca y luego de una breve audiencia en la Ciudad Judicial de la calle San Luis, lo trasladaron a Buenos Aires, donde vivió un calvario. En una nota al canal Somos el Valle, mencionó la pesadilla que le tocó atravesar: “Estuve detenido en la DDI de Quilmes, donde los presos me decían mata niños, te vamos a matar, estaba en riesgo mi vida”. Luego lo llevaron a una comisaria de Varela, para finalmente alojarlo en una alcaldía.
Cuando lo detuvieron en una plaza de su ciudad, los policías federales que llegaron exlusivamente para arrestarlo le explicaron por qué lo buscaban. “Tu celular está involucrado con un asesinato”, Gonzalo, no entendía nada. Constantemente les dijo a los funcionarios judiciales que era inocente, pero nadie escuchó.
Su teléfono fue lo que posó la lupa de la justicia de Buenos Aires sobre General Roca. Una de las víctimas tenía un teléfono clonado con el mismo número de IMEI que el de Gonzalo, y ante la falta de detenidos, todos los cañones apuntaron a Río Negro.
Estuvo casi dos meses preso y padeció momentos muy duros hasta que fue liberado . “Fue todo feo, vivirlo así siendo inocente. Nunca tuve nada que ver” expresó, para luego advertir que la justicia debe hacer bien su trabajo para no perjudicar a inocentes.
Siempre Gonzalo brindó toda la información a la policía y facilitó sus teléfonos y sus claves para que todo se aclare, pero el tiempo y los padecimientos se alargaron. “Siempre declaré que soy inocente. Nunca viajé a Buenos Aires a comprar un celular”, fueron algunas de sus palabras ya en su ciudad.
Aseguró que la noticia de su libertad fue lo mejor que le pasó, y ahora se enfocará en hacer su vida y trabajar mucho para pagar las deudas de viajes y abogados que le causó esta equivocación judicial. También destacó el rol de sus abogados que fueron fundamentales para acelerar su salida y dejarle en claro a la justicia su inocencia.
Su abogado, Martin Pamio, remarcó que las pruebas eran contundentes y demostraban su inocencia desde el principio.
Aun a pesar del mal momento que vivió, no podrá hacer una demanda porque la justicia tiene la potestad de, en el marco de una investigación, disponer la prisión preventiva de las personas, aun cuando estas sean inocentes.