Quieren regular la actividad de los limpiavidrios en Roca
En las últimas semanas, vecinos de la ciudad alertaron de la presencia de "lavacoches" en muchas calles de la ciudad. Hoy, la concejal por Juntos Somos Rio Negro envió un proyecto que busca regular la actividad de los denominados “trapitos” o lavacoches, una práctica que existe desde hace años pero que, según adviertieron los vecinos, hoy genera cada vez más conflictos en la vía pública.
La iniciativa fue impulsada por la concejal Belén Bavastri, quien planteó que el objetivo no es erradicar la actividad sino “ordenarla” y darle un marco legal claro. “No se trata de un color político, sino de escuchar a los vecinos”, sostuvo. A su vez, afirmó que espera de los demás concejales una discusión sobre el tema, afirmando que si no llegaran a estar de acuerdo, están abiertos a discutir y proponer un punto intermedio.
Además, afirmó que no se puede seguir negando la presencia en la calle de los lavacoches.“El tema es que la actividad existe y hace muchos años, pero cada vez genera más conflicto social, lo que buscamos es ir hacia ese ordenamiento” explicó Bavastri, tomando como referencia las regulaciones que adoptó Cipolletti respecto al tema.

El proyecto propone la creación de un Registro Municipal de Lavacoches, obligatorio para quienes desarrollen esta actividad en la vía pública. Cada trabajador deberá contar con una credencial identificatoria personal e intransferible, que deberá exhibir de manera visible y que incluirá nombre, DNI, foto y la cuadra asignada. Además, se establece un límite de hasta dos lavacoches por cuadra, con asignación definida por el Municipio.
En el proyecto enviado, los requisitos que deberán cumplir los lavacoches para inscribirse serían ser mayor de edad, tener domicilio en la ciudad, presentar certificado de antecedentes penales y poder acreditar buena salud. Según explicó Bavastri, este punto también apunta a “dignificar” la actividad. “Dejan de ser ‘el trapito’ y pasan a tener nombre y apellido”, señaló.
Uno de los ejes centrales del proyecto es dejar en claro que la retribución es voluntaria, para evitar situaciones de presión o conflicto con conductores, como muchos vecinos han denunciado. Además, establece una serie de obligaciones cómo no obstaculizar el tránsito, mantener limpio el sector, respetar a vecinos y transeúntes y evitar cualquier tipo de agresión o intimidación.
El proyecto también incorpora un esquema de sanciones progresivas ante incumplimientos, aunque con un enfoque particular: no prioriza las multas económicas, teniendo en cuenta la situación de vulnerabilidad de quienes realizan esta actividad. Entre las sanciones previstas se incluye la suspensión temporal de la credencial y, de seguir, una baja definitiva del registro en casos graves o reiterados.
Si bien se contemplan multas, el proyecto impulsado por Bavastri propone que las sanciones sean la obligación de cumplir con trabajo comunitario o capacitaciones en oficios, entendiendo que una sanción económica “puede resultar ineficaz o difícil de cobrar”.
Bavastri, además, señaló que la iniciativa fue trabajada junto a distintos sectores, como la Asociación Hotelera Gastronómica, clínicas privadas y comerciantes, quienes vienen manifestando preocupación por el tema. El proyecto ingresó formalmente este martes al Concejo Deliberante y comenzará a ser analizado en comisión y por el momento, es la única propuesta concreta sobre el tema.
Mientras tanto, el debate ya está instalado en la ciudad: cómo equilibrar el derecho al trabajo con la necesidad de garantizar orden, seguridad y convivencia en el espacio público.