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13/02/2025

La NASA reveló cuál es el poder destructivo asteroide 2024 YR4: qué ocurrirá en la Tierra

Se han activado protocolos de investigación avanzados para evaluar el impacto que podría tener este evento en el futuro.
Los estudios recientes han estimado que el asteroide 2024 YR4 tiene un diámetro de unos 90 metros.
Los estudios recientes han estimado que el asteroide 2024 YR4 tiene un diámetro de unos 90 metros.

El mundo científico se mantiene alerta tras la publicación de los nuevos análisis realizados por la NASA sobre el asteroide 2024 YR4. El objeto espacial, detectado el 27 de diciembre de 2024, ha generado gran interés y preocupación en la comunidad internacional debido a su potencial destructivo.

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Aunque las posibilidades de una colisión con nuestro planeta son del 2,3% (o 1 en 43), la mera posibilidad ha llevado a los expertos a estudiar exhaustivamente su comportamiento y trayectoria. Tal como notificó la agencia espacial estadounidense, se han activado protocolos de investigación avanzados para evaluar el impacto que podría tener este evento en el futuro.

La observación inicial de 2024 YR4 fue llevada a cabo por el Minor Planet Center de la NASA en Chile, institución encargada de monitorear los cuerpos celestes potencialmente peligrosos. Tras este avistamiento, el asteroide fue clasificado con un nivel 3 en la conocida Escala de Riesgo de Impacto de Turín. Aunque esta clasificación aún no supone un peligro inminente para la Tierra, sí resulta esencial seguir su trayectoria de cerca.

Los estudios recientes han estimado que el asteroide 2024 YR4 tiene un diámetro de unos 90 metros, lo que podría causar un daño equivalente al ocurrido en el incidente de Tunguska en 1908, en Siberia. En aquella ocasión, un objeto de dimensiones similares derribó miles de hectáreas de bosque al impactar la zona, liberando una potencia de 15 megatones y provocando una devastación de 2150 kilómetros cuadrados, área comparada con 11 veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires.

Las posibles zonas de impacto identificadas por la NASA incluyen el Océano Pacífico oriental, el Atlántico, el norte de Sudamérica y regiones de África, Asia, y especialmente el subcontinente indio. En estos lugares, un impacto podría provocar tsunamis con repercusiones catastróficas.

Por más alarmante que puedan ser estos estudios, los expertos han asegurado que no hay necesidad de pánico. El tamaño del asteroide y el riesgo real de un impacto se están evaluando constantemente, con monitoreo constante por parte de las agencias espaciales.

En los próximos meses, se espera que el Telescopio Espacial James Webb juegue un papel crucial al proporcionar datos más precisos del asteroide. Gracias a sus sensores infrarrojos, los científicos obtendrán información detallada sobre su composición y trayectoria, descartando o confirmando posibles riesgos futuros.