CIENCIA
Legumbres: recientes estudios reconocen su alto contenido proteico
En una decisión histórica, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha reclasificado las legumbres, pasándolas del grupo de los vegetales al de las proteínas, respondiendo a una actualización elaborada por el Comité Asesor de las Guías Alimentarias de 2025. Esta decisión coincidió con la celebración del Día Mundial de las Legumbres (10 de febrero) y reconoce el destacado papel que juegan como fuente de proteínas en la dieta equilibrada.
Rocío Oyola, licenciada en Nutrición, afirmó que esta reclasificación refleja décadas de investigación sobre los beneficios de las proteínas vegetales frente a las animales. "Durante mucho tiempo, las carnes fueron vistas como la principal fuente de proteínas, pero estas guías nos llevan hacia un consumo más enfocado en las legumbres y otras fuentes vegetales como los frutos secos y las semillas", destacó Oyola, señalando que las carnes y el huevo deberían ocupar puestos menos prioritarios en la pirámide alimenticia.
Las legumbres no sólo son ricas en proteínas, sino que su composición incluye una amplia gama de vitaminas como A, B, C, D, E y K, y minerales como hierro, magnesio, potasio, fósforo y zinc. Adicionalmente, estos alimentos son bajos en sodio y tienen un excelente aporte de ácidos grasos poliinsaturados. El valor agregado de las legumbres está en su diversidad, ofreciendo colores, sabores y texturas que enriquecen cualquier platillo.
Un aspecto a resaltar es su aporte de fibra, fundamental para el mantenimiento de una microbiota saludable y la regulación del tránsito intestinal. Además, su bajo índice glucémico significa que la energía se libera de manera sostenida, ayudando a evitar picos de glucosa, siendo ideales para personas con diabetes. "Estos alimentos son mucho más que su valor nutricional, son aliados de una vida saludable", añadió Oyola.
Con la tendencia actual hacia dietas más sostenibles y el crecimiento del vegetarianismo y el veganismo, esta nueva clasificación ayuda a redefinir el concepto de nutrición balanceada más allá de lo tradicional. "Como nutricionistas, nuestro deber es mantenernos al día, adaptándonos e integrando estas guías para ofrecer recomendaciones que respeten y apoyen todas las elecciones dietéticas", concluye Oyola.