2026-06-24

Muerte súbita en el deporte: “el chequeo cardiovascular no es suficiente para detectar riesgos”

El hecho que ocurrió el fin de semana en Cipolletti puso un punto de alerta por los riesgos por muerte súbita y generó la consulta a cardiólogos para saber sobre riesgos y medidas preventivas.

La ocurrencia de una muerte súbita en una persona que practican deportes no es tan común como este tipo de fallecimientos en personas que no realizan actividades físicas; sin embargo, tienen mayor trascendencia por ser situaciones públicas. Así lo sostuvo el médico cardiólogo Alejandro Amarilla que integra el Comité de Cardiología del Ejercicio de la Federación Argentina de Cardiología.

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Este tipo de eventos se puede dar en cualquier momento, por eso enfatizó que los chequeos cardiológicos previos son necesarios, pero no suficientes. Se deben sumar otros exámenes y un sondeo profundo del médico para detectar patologías o situaciones que puedan aumentar el riesgo de una muerte súbita.

Por otra parte, comentó que el comité que integra está haciendo un relevamiento a nivel nacional, dado que no se cuenta con una base de datos, y que la Federación a través del Instagram “Comunidad FAC”, brinda la posibilidad de acceso a información brindada por especialistas.

—En estos últimos meses ocurrieron varias muertes de personas mayores de 40 años mientras jugaban al fútbol en la región. ¿Esto marca una situación preocupante? ¿Qué medidas de prevención se deben tomar para evitar este tipo de situaciones?

—Lo primero que la gente tiene que saber es que la posibilidad de sufrir una muerte súbita durante la práctica deportiva es baja. De hecho, se mueren mucho más las personas que no hacen actividad física que quienes realizan deporte. Sin embargo, cuando ocurre un caso genera un gran impacto porque nadie espera que una persona aparentemente sana tenga un evento cardiovascular. Aun así, existen riesgos y por eso siempre es importante realizar un chequeo cardiovascular antes de iniciar actividad física.

—¿Los riesgos son los mismos para todas las edades?

—No. Hay dos grandes grupos. En los deportistas jóvenes, los eventos suelen estar relacionados con enfermedades congénitas o hereditarias, como miocardiopatías, alteraciones del músculo cardíaco o malformaciones de las arterias coronarias. En cambio, en personas mayores de 30 o 35 años, el principal problema es la enfermedad de las arterias coronarias, que se desarrolla a lo largo de la vida por factores como tabaquismo, colesterol elevado, diabetes, sedentarismo, mala alimentación, estrés y antecedentes familiares.

—¿Qué ocurre cuando una persona tiene esa enfermedad y no lo sabe?

—Muchas veces la enfermedad progresa silenciosamente. Hay personas que fueron deportistas en su juventud, luego pasan años sedentarias, aumentan de peso y más adelante vuelven a practicar deporte. Durante ese tiempo puede desarrollarse una obstrucción en las arterias. Cuando realizan una actividad intensa, como un partido de fútbol, pádel o una carrera, el esfuerzo físico aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y allí puede desencadenarse un infarto, una arritmia o una muerte súbita.

El cardiólogo Alejandro Amarilla brindó precisiones sobre prevención para reducir riesgos por muerte súbita. Foto: gentileza

 

—¿Cómo se produce un infarto en estos casos?

—El infarto puede aparecer de manera repentina. Una persona puede sentirse perfectamente bien e incluso haber tenido estudios normales. Lo que sucede es que una pequeña placa de grasa adherida a una arteria puede romperse y generar un coágulo que obstruye el flujo sanguíneo. Ese es el infarto agudo de miocardio. También existen casos en los que la obstrucción es progresiva y aparecen síntomas previos, como la angina de pecho.

—¿Cuáles son los síntomas que debemos advertir y encender una alarma?

—El dolor típico es una opresión en el centro del pecho, como si algo estuviera apretando fuertemente. Generalmente aparece con el esfuerzo físico y mejora cuando la persona se detiene. También puede irradiarse al brazo izquierdo, hombro, mandíbula o incluso al estómago. Otras veces se manifiesta como falta de aire, palpitaciones o una sensación de opresión leve. Ante cualquiera de estos síntomas hay que consultar y descartar una enfermedad cardiovascular.

—En algunas ligas de veteranos, por caso la de Villa Regina, se exige un electrocardiograma y, para los mayores de 60 años, una ergometría. ¿Alcanza con esos estudios?

—Son importantes, pero no suficientes. Las recomendaciones internacionales indican que toda persona mayor de 35 años que vaya a realizar actividad física debería hacerse una ergometría. Sin embargo, tampoco hay que quedarse tranquilo solo porque la ergometría dio normal. El médico debe investigar otros factores de riesgo: colesterol alto, tabaquismo, sobrepeso, antecedentes familiares, diabetes y hábitos de vida. Hay personas con estudios normales que igualmente tienen un riesgo cardiovascular elevado.

—Como medidas preventivas ¿qué elementos debería disponerse cuando se realiza un torneo o encuentro deportivo?

—Hoy debería ser obligatorio contar con desfibriladores automáticos externos en todos los lugares donde se realiza actividad física. La muerte súbita es más frecuente que un incendio y, sin embargo, los matafuegos son obligatorios y los desfibriladores no. Además, la gente debe estar capacitada en reanimación cardiopulmonar. La combinación de RCP inmediata y desfibrilación precoz puede salvar una vida.

—¿Qué debe hacer una persona si ve que un jugador se desploma durante un partido?

—Si la persona no responde cuando se le habla o se la sacude suavemente, hay que iniciar inmediatamente las compresiones torácicas. No hay que perder tiempo buscando el pulso. La inacción es mucho peor que actuar. Por supuesto que es importante aprender correctamente las maniobras de RCP, pero ante una situación así lo fundamental es comenzar la asistencia cuanto antes mientras se consigue un desfibrilador y se solicita ayuda médica.

—Desde la Federación Argentina de Cardiología están realizando un relevamiento sobre estos casos,  ¿cuál es el objetivo?

—El Comité de Cardiología del Ejercicio está desarrollando un registro nacional de muerte súbita en el deporte. En Argentina no existe información sistematizada sobre estos eventos y tampoco es obligatoria la realización de autopsias en todos los casos. Por eso estamos recopilando datos para conocer la realidad del país y poder diseñar mejores estrategias de prevención.

—¿Sería importante avanzar en una legislación que permita conocer las causas de estas muertes?

—Sí. Desde el punto de vista médico y científico es muy importante identificar la causa exacta de cada fallecimiento. Eso permite saber cuáles son las enfermedades más frecuentes en nuestro país y orientar mejor las medidas preventivas, especialmente cuando se trata de personas jóvenes.

—¿Cuáles serían las principales recomendaciones para quienes practican deporte y quienes no lo hacen?

—Todos debemos realizarnos controles cardiovasculares antes de hacer actividad física y, a medida que pasan los años, esos controles deben ser más frecuentes. Pero el chequeo no debe ser solamente una foto del momento. También hay que corregir los factores de riesgo que se detecten: controlar el colesterol, bajar de peso si es necesario, mejorar la alimentación, descansar adecuadamente y mantener hábitos saludables. La prevención sigue siendo la herramienta más importante para evitar la muerte súbita.

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