El proyecto avícola familiar que no deja de crecer en la región: “Costó mucho al principio”
Los emprendimientos familiares tienen otro condimento. El poder compartir una pasión y que eso luego de sus réditos parece ser el combo perfecto. Este es el caso hablamos de gente joven dedicada al campo, de los hermanos Santiago y Francisco Agregú, que desde hace apenas un par de años comenzaron con un proyecto avícola llamado Santo Tomás.
La granja está ubicada en San Javier, y fue creada con un gran esfuerzo. Con el granito de arena de cada integrante más allá de que ellos terminaron siendo la cara visible. “Arrancamos desde cero nosotros, armamos los galpones, las jaulas, todo a pulmón y hoy tenemos alrededor de 5 mil gallinas en producción. Es un comienzo, pero vamos todos juntos en esto”, explicaron los hermanos.
Haciendo hincapié en ese primer paso, tal vez el más complejo en todo emprendimiento hasta que se aceita, sumaron: “Fue muy sacrificado, costó mucho al principio, como te comentaba, hicimos todo nosotros, costó mucho, pero estamos en carrera y metiéndole para adelante”
“La idea surge desde mi viejo... nos vinimos a vivir, por cuestiones laborales de él, nos vinimos a vivir a Viedma en 2008, vimos que toda la demanda de huevos venía de empresas de otros lados, y ahí surgió está posibilidad. No había ningún productor acá de huevos a esa escala y surgió la posibilidad de instalar la granja”, subrayaron.
Como en todo, los planes son unos y luego la realidad, a la hora de poner manos a la obra, cambia todo. “La realidad fue totalmente distinta porque como dije, es todo a pulmón y la cuestión económica fue haciendo que vayamos poniendo el inicio de la producción, pero por suerte la empresa ya está en marcha”.
Ya habiendo pasado ese primer escollo, el foco está en crecer. “Las expectativas son las mejores, siempre tenemos muchos planes de crecimiento. Para este año apuntamos a aumentar el número de producción. El contexto no es el mejor, pero tratamos de sobreponernos, estando en contacto con los organismos públicos para que estén, que vengan a recorrer”.
Sobre la cadena que se genera, los hermanos explicaron que el 70 por ciento de sus productos son vendidos en la Feria Municipal de Viedma. “Después tenemos algunos comercios, clientes que son casi fijos, que a ellos les vendemos el restante...pero en este momento la mayor parte está en la feria”, dieron a conocer.