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21/02/2026

El corazón de la Patagonia late en Maquinchao: se inauguró la 15° Expo Rural de la Región Sur

El presidente de la Sociedad Rural, Héctor "Beto" Zamboraín, encabezó el acto inaugural con un discurso que reivindicó la identidad ovejera como el motor vital de la Línea Sur.

Bajo el sol de la tarde rionegrina, la Sociedad Rural de Maquinchao dio inicio este viernes 20 de febrero de 2026 a una nueva edición de su emblemática exposición. En un clima de camaradería y orgullo por el trabajo rural, el presidente de la institución, Héctor "Beto" Zamboraín, encabezó el acto inaugural con un discurso que reivindicó la identidad ovejera como el motor vital de la Línea Sur.

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El dirigente comenzó su alocución agradeciendo profundamente a los ganaderos que sostienen el día a día de la región. Para Zamboraín, este evento de tres días trasciende lo comercial; es, en sus propias palabras, una "fiesta de una jornada laboral" donde se borran las distancias geográficas para unir al pueblo con la ciudad y al campo con las autoridades. Es el momento del año donde la comunidad se reconoce en su esencia patagónica.


La relevancia de esta 15° edición quedó demostrada con una convocatoria histórica de cabañeros provenientes de diversos puntos del sur argentino. Según detalló el presidente, diecinueve de las poco más de veinte cabañas que existen en toda la Patagonia se dieron cita en Maquinchao. Este respaldo masivo fue interpretado por Zamboraín como un honor que genera un "compromiso moral" por parte de la Sociedad Rural para seguir gestionando y brindando herramientas al sector.

Con una firmeza que conmovió a los presentes, Zamboraín subrayó la imposibilidad de "bajar los brazos" ante las adversidades del clima o la economía. El mensaje fue una declaración de principios: la persistencia es una obligación porque la identidad de la zona está ligada intrínsecamente a la producción. En una frase que resonó con fuerza en el predio, sentenció que si Maquinchao o la Línea Sur perdieran su producción ovina, simplemente dejarían de existir.

Finalmente, el acto cerró con un reconocimiento a la cadena humana que hace posible la actividad ganadera. El agradecimiento se extendió desde los peones rurales y trabajadores por día, hasta los encargados, cabañeros y patrones. Fue un homenaje a todos aquellos que, desde el silencio del campo, trabajan para que la ganadería patagónica siga siendo grande y soberana.