“Que achique funcionarios”: fuerte reclamo gremial en Allen por 29 despidos municipales
Una fuerte protesta se desató en la Municipalidad de Allen luego de que el intendente Marcelo Román anunciara, cerca del mediodía, el despido de 29 trabajadores municipales, una medida que generó un inmediato rechazo gremial y derivó en un tenso enfrentamiento dentro del edificio comunal.
Tras horas de reclamos, discusiones y reproches directos al jefe comunal, los delegados de los tres gremios municipales informaron cerca de las 16 que el intendente dio marcha atrás y que los despidos no se concretarán. Luego del anuncio inicial, el acceso a la intendencia fue custiodado por la policia, mientras los trabajadores comenzaban a concentrarse. Finalmente, Román recibió en su despacho a un grupo de delegados y empleados.
Durante el encuentro, los trabajadores le reprocharon al intendente haber tomado una decisión “justo antes de Año Nuevo” y lo acusaron de apuntar contra el personal operativo, mientras se mantiene sin cambios la cantidad de funcionarios. “Estás despidiendo a los que limpian la ciudad, a los que laburan”, fue uno de los reclamos reiterados. También hubo cuestionamientos por el uso de fondos municipales para viajes oficiales y por supuestos intentos anteriores de reducir cargos jerárquicos que luego habrían sido reemplazados por contrataciones con salarios similares. Según denunciaron, incluso algunos funcionarios no habrían estado al tanto de los despidos anunciados.
Desde los gremios confirmaron que el intendente asumió la decisión como personal y que no se avanzará con las cesantías. No obstante, advirtieron que siguen atentos a la situación de contratos que podrían vencer el último día hábil del año. Vanesa, delegada de UPCN, descartó además cualquier posibilidad de negociar la continuidad laboral a cambio de postergar la paritaria salarial. “Que saque funcionarios, que achique”, sostuvo en declaraciones radiales a FM Lider.
En paralelo, los trabajadores denunciaron un grave deterioro en los servicios municipales. Un empleado del corralón afirmó que “no hay un solo camión que funcione”, lo que afecta directamente la prestación de tareas esenciales en la ciudad y de todos los vecinos.