2025-09-22

El campo celebró la eliminación de retenciones, pero pide que la medida sea permanente

El sector agropecuario exige que la medida sea permanente para garantizar previsibilidad y estabilidad en el mercado.

La reciente decisión del Gobierno Nacional de suspender temporalmente las retenciones a la exportación de granos hasta el 31 de octubre ha dejado un sabor agridulce en el ámbito agropecuario. Mientras algunos celebran esta acción como un soplo de aire fresco para el sector, otros destacan la necesidad urgente de establecer políticas más duraderas que realmente impulsen la estabilidad y previsibilidad económica en el largo plazo.

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), se encontró sorprendido al igual que muchos al enterarse de la medida sólo tras su anuncio oficial. Sin embargo, no tardó en expresar su apoyo, aunque con matices. Pino insistió en la importancia de que estas políticas se extiendan más allá de su carácter transitorio para dejar de ser una facilidad ocasional y se conviertan en un pilar sólido para las decisiones económicas del sector agro. "Es positivo que el gobierno tenga la voluntad de aplicar estas medidas, pero urge que se asienten como parte de un cambio de enfoque duradero", enfatizó.

 

 

La temporalidad de la suspensión despierta temores entre los productores que ya se han visto afectados por la rápida volatilidad del mercado de granos. La falta de consistencia en las políticas agropecuarias sigue siendo una herida abierta que demanda soluciones permanentes. Para los productores, esta medida debería ser el inicio de un cambio estructural, no un mero parche coyuntural.

Por su parte, Andrea Sarnari, liderando la Federación Agraria Argentina (FAA), mostró una preocupación particular por la situación de los productores más pequeños y medianos, quienes son más vulnerables a la presión fiscal. Sarnari subrayó que los beneficios de la medida no se extienden equitativamente, y un cambio de enfoque sería en base a un diseño más participativo y menos sorpresivo. "Necesitamos marcos claros para planificar nuestras próximas cosechas. No es solo una cuestión de ajuste temporal, sino de verdadera transformación", argumentó con convicción.

Gustavo Idígoras también se sumó al debate aportando una visión desde la industria aceitera. El presidente de la CIARA-CEC calificó la acción gubernamental de "un paso en la dirección correcta", pero no exento de defectos. Falta claridad sobre su puesta en marcha concreta y efectiva, y, mientras tanto, la paciencia en el sector está al límite. "Este tipo de iniciativas son alentadoras, siempre y cuando se traduzcan en compromisos firmes de mejora continuada", comentó esperanzado mientras aboga por un compromiso más profundo entre el Estado y los representantes de la industria.

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