2025-03-14

NUTRICIÓN

¿Es importante el orden en que comemos los alimentos?

Según recientes investigaciones, seguir una secuencia específica puede evitar diversos problemas de salud.

En la batalla por alcanzar un estilo de vida más saludable, comúnmente ponemos nuestro enfoque en lo que comemos: eliminando azúcares, recortando calorías y analizando la composición de los alimentos. Sin embargo, recientes estudios han revelado que no sólo es esencial fijarnos en el tipo de alimentos, sino también en cómo los organizamos en nuestro plato.

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Jessie Inchauspé, una bioquímica especializada en glucosa, ha sido una voz resonante en esta nueva visión dietética que aboga, no sólo por el valor nutricional del alimento, sino por el acto de realizar nuestras comidas siguiendo un determinado orden.
Según Inchauspé, cuyos hallazgos se encuentran detallados en su aclamado libro 'La evolución de la glucosa', el orden en el que consumimos los alimentos podría modificar drásticamente nuestra respuesta glucémica, a la par de los beneficios saludables tradicionales.

Numerosos nutricionistas apoyan este paradigma citando investigaciones como las de la Universidad de Cornell, que detallan una reducción notable de hasta el 75% en los picos de glucosa simplemente alterando el orden de consumo. Las claves están en el consumo inicial de vegetales, seguidos de proteínas y grasas, y finalizando con carbohidratos y azúcares. 

Comenzar las comidas con vegetales permite una digestión más armoniosa, gracias a su contenido en fibras, que sirve para mitigar la absorción excesiva de los carbohidratos hacia el torrente sanguíneo. A su vez, esto favorece el control de desórdenes metabólicos severos como la diabetes tipo 2. En cuanto a las proteínas y grasas, incorporarlas seguidamente genera una sensación duradera de saciedad. Estos macronutrientes retardan el ritmo de la digestión sin incitar dramáticos incrementos glucémicos, evitando así trances de hambre y tentaciones respecto a calorías adicionales. Finalmente, administrar los carbohidratos y azúcares al cierre de la comida apunta a minimizar el temido "pico de glucosa", un fenómeno preocupante en sociedades que combaten tanto la obesidad como transtornos de azúcar en la sangre.

Del mismo modo, varias observaciones científicas han corroborado los beneficios de esta estratagema alimenticia más allá del manejo de azúcar en sangre. Tal es el caso de un estudio de la Weill Cornell Medicine, que mostró cómo módulos de orden mejoraron índices glucémicos en prediabéticos, reduciendo los picos de glucosa en un 46%. 
Así, la teoría del orden alimentario da un giro renovador a cómo evaluamos los platos, transformando potencialmente las dietas comunes en aliadas de la prevencion de enfermedades crónicas. Tal como advierten ahora expertos, un cambio de secuencia podría ser justo lo que nuestros cuerpos han estado necesitando para una salud óptima.

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