SALUD
No hay que usar el celular como despertador. Enterate por qué es tan perjudicial
En la actualidad, el teléfono celular se ha convertido en uno de los dispositivos más indispensables para las personas gracias a su gran versatilidad y a la variedad de funciones que ofrece. Entre ellas, una de las más utilizadas es la alarma, una herramienta esencial para quienes necesitan despertarse temprano para cumplir con sus actividades.
Sin embargo, el uso extendido de los teléfonos celulares en lo que debería ser nuestra rutina de descanso nocturno puede estar afectando significativamente nuestra salud. A menudo, las personas colocan su celular junto a la cama por comodidad y como una práctica habitual al finalizar el día. Aunque esta acción parezca no tener consecuencias, representa un riesgo que no debemos ignorar. Es común revisar las redes sociales, leer las últimas noticias o incluso utilizar aplicaciones de relajación antes de ir a dormir. Lo que podría parecer una forma moderna de combatir el insomnio, realmente puede ser contraproducente. Este hábito tiene implicaciones sobre nuestros ciclos de sueño y, en consecuencia, nuestra salud mental y física.
"Lo ideal es dejar nuestros teléfonos inteligentes en una habitación diferente al dormitorio", sostiene la especialista en sueño Shalini Parotti. "Mantenerlos en otro lugar disminuye los trastornos del sueño y problemas de insomnio", agrega.
Uno de los mayores problemas que se derivan del uso nocturno del celular es la exposición a la luz azul que emiten sus pantallas. Según los expertos, como Parotti, esta luz puede afectar la producción de melatonina, una hormona crucial que regula el sueño. La consecuencia inmediata es que nuestra capacidad de dormir profundamente y experimentar un sueño reparador se ve obstaculizada.
Además, la simple presencia del teléfono celular en la mesa de noche puede aumentar la tentación de usarlo. Aplicaciones como Instagram, TikTok y Facebook mantienen a los usuarios despiertos gracias a un flujo incansable de contenido, lo que significa que muchas personas terminan durmiéndose más tarde de lo planeado.
El uso del celular como despertador tampoco se libra de críticas. La función de 'posponer', ampliamente utilizada, conduce a un sueño fragmentado al permitir al usuario restablecer la alarma en intervalos de tan solo unos minutos. Brandon Peters Mathews, neurólogo del Hospital de Seattle, resalta que al retrasar el despertar, aunque sea por unos minutos, afecta la fase REM —una fase crucial del sueño. Peters Mathews destaca, además, que la somnolencia que vuelve a aparecer tras 'posponer' el despertador provoca un efecto perjudicial en la calidad del sueño.
Otra consideración importante son los campos electromagnéticos generados por los teléfonos móviles. Aunque los expertos aseguran que la radiación emitida por estos dispositivos se encuentra dentro de los límites de seguridad considerados por organismos como la Comisión Internacional de Protección Contra la Radiación No Ionizante, su uso excesivo y prolongado genera preocupaciones sobre su impacto a largo plazo.
Por otra parte, investigaciones sugieren que el uso del teléfono antes de dormir está relacionado con problemas de salud mental, como ansiedad y depresión, ya que puede mermar la estabilidad emocional de los usuarios. Alejar nuestros dispositivos y reevaluar cómo los utilizamos en nuestras rutinas nocturnas podría ser un paso significativo hacia una vida más saludable y equilibrada.