Una tiktoker visitó Las Grutas y viralizó una piscina de agua salada
Pocas playas en el mundo cuentan con piletas públicas con agua de mar, como en Las Grutas. Y este verano 2025 no pasó desapercibida en las redes sociales, gracias a la pagina “el mundo sin límites” que pertenece a Sofia Collongues.
La influencer mostró como fue un día en familia, con cambios de planes por condiciones climáticas y recomendaciones de los lugareños. “Debido a la marea, la playa había retrocedido 10 metros, así que por recomendación local nos fuimos para otra, en la que había tantos loros como gente” relató Collongues.
La publicación se viralizó rápidamente, llegando a más de 333.2 millones de reproducciones, 21.9 mil me gustas, más de 250 comentarios. En las imágenes se puede ver, cuando llegan a unas de las bajadas con “una pileta natural ideal para niños”.
Las piscinas grutenses se caracterizan por haber sido cavadas en la restinga. Las obras las realizó el municipio de San Antonio Oeste hace varias décadas. Las hicieron con retroexcavadoras, algo que generó un fuerte debate por la alteración del medio natural.
Pero desde su construcción no dejan de ser una atracción y una tentación para muchos visitantes. Diariamente, cuando las condiciones lo permiten, cientos de personas se acercan a disfrutarlas. Muchos se instalan con reposeras, sombrillas, mesas y bártulos de veraneo.
Hay de distintos tamaños y todas tienen la particularidad de que su contenido se renueva con el comportamiento de la marea. Cuando sube el agua las cubre por completo y al bajar las deja descubiertas y repletas.
Finalizando el video, la creadora de contenido mencionó “para ser la Patagonia, sus 22 grados de temperatura nos sorprendió…”. Y no perdió oportunidad de mostrar parte de la gastronomía “el día terminó obviamente, comiendo pescados y mariscos frente al mar”.
Algunas características de las piletas naturales
La más grande está ubicada en proximidades de la Bajada Cero, tiene la dimensión de una piscina de competición y la profundidad varía de un extremo al otro. Es la elegida por los jóvenes y amantes de la natación. Es tan concurrida, que desde hace varias temporadas el Municipio dispuso guardavidas permanentes.
A pocos metros hay otras de menor porte para los más chicos. Para llegar hay que caminar varios metros sobre la restinga, muy resbaladiza y con riesgos de caerse ante el menor descuido. Este tipo de accidentes está entre los más frecuentes en el hospital.
En la Séptima Bajada hay otras piletas más chicas. También hay otra en Terraza al Mar, el último barrio en el noreste de la villa.