Confesó haber cometido dos violentos robos en chacras de la zona y aceptó cinco años de prisión
Germán Ángel Antilaf, de 47 años y oriundo de Allen, admitió este viernes su participación en dos violentos robos ocurridos en chacras de la zona en enero de este año. A través de un juicio abreviado, reconoció su coautoría en ambos delitos y aceptó una pena de cinco años de prisión efectiva, además de ser declarado reincidente por segunda vez.
El imputado ya estaba detenido, mientras que los demás involucrados en los robos habían sido condenados previamente.
El primer hecho tuvo lugar la madrugada del 22 de enero en un galpón de empaque ubicado en la calle rural N° 4, en Allen. Según la fiscalía, entre las 2 y las 3 de la mañana, Antilaf ingresó al predio junto a Manuel Nieves, Ernesto Hernán Rozas, Ricardo Calderón y Dino Geremías Rivas, luego de cortar el alambrado.
La banda inmovilizó al sereno de la garita usando precintos y le taparon la cabeza con una campera. Luego rompieron la puerta de una oficina y se llevaron una caja fuerte de gran tamaño, una notebook, dinero en efectivo, documentación y chequeras. Escaparon en una camioneta Chevrolet S10 de color oscuro.
Durante la investigación, se recolectaron pruebas contundentes en allanamientos, incluyendo conversaciones telefónicas que confirmaron la coordinación del grupo y un video donde se los ve cortando la caja fuerte con una amoladora.
El segundo robo ocurrió el 27 de enero, al mediodía, en una chacra al sur de la Ruta 22, también en Allen. Los delincuentes, a bordo de un Suzuki Fun rojo, llegaron justo cuando el dueño del establecimiento y un encargado estaban por pagar los salarios al personal.
Actuaron de forma organizada: uno permaneció en el auto para garantizar la huida, mientras que otros dos amenazaron a los trabajadores fuera de la oficina. Los dos restantes entraron al despacho, donde maniataron al propietario y al encargado, y se llevaron 5 millones de pesos en efectivo.
Entre las pruebas, se destacó un video del grupo contando el dinero robado en la zona de Balsa Las Perlas.
En el juicio abreviado, Antilaf admitió haber participado en ambos delitos. Con el acuerdo de su defensa y la fiscalía, se impuso una condena de cinco años de prisión como coautor de los delitos de robo calificado por haber sido cometidos en poblado y en banda, y con armas cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada, ambos en concurso real.
Los jueces Gastón Martín, Fernando Sánchez Freytes y Julio Martínez Vivot admitieron y homologaron el acuerdo y dictaron la sentencia en forma inmediata. La condena quedó firme porque todas las partes renunciaron a los plazos procesales para interponer recursos.