Para escapar de la grieta, los barilochenses premiaron la gestión local y enviaron un mensaje a la provincia

Pragmatismo, respeto por la agenda local y cercanía son algunos de los aspectos que más pesaron en el electorado para apoyar la alianza que construyeron el Gobernador Alberto Weretilneck y el Intendente Walter Cortés. Libertarios y peronistas con serios problemas para ordenar sus internas y anclados a debates nacionales. Se abre la campaña provincial y se pone en juego como se obtendrán los mejores beneficios para todos los rionegrinos. 

01/11/2026

La elección a convencionales municipales de Bariloche le indicó a la dirigencia provincial cuál es el rumbo que pretenden miles de rionegrinos en el futuro próximo: menos debates ideológicos y más soluciones de los temas cotidianos. 

A la luz de los resultados provisorios, una alianza local, con respaldo provincial, logró posicionarse por fuera del tensionante debate que se genera a uno y otro lado de la grieta que divide a algunos sectores de la sociedad. 

La consigna de la fuerza política que se alzó con el triunfo sintonizó con esa necesidad de la sociedad: hay que ser más ejecutivos y lograr soluciones más rápido, dijeron los candidatos que conformaron la lista de “Estamos Haciendo Bariloche”.

Los contendientes de mayor peso de los oficialismos locales, fueron el peronismo y los libertarios. Los primeros, demostraron que, a pesar de los discursos, tienen serias divergencias internas. Mientras que los segundos ni siquiera unidos logran captar la adhesión en una ciudad con una fuerte tradición cosmopolita.

De haber ido juntos, el peronismo se hubiera quedado con 4 bancas. Pero se deberán conformar con 3. Y los libertarios apenas llegaron al 13% (88% de las mesas escrutadas) a pesar de haber confluidos fuerzas que no pueden garantizar una alianza a nivel provincial, como LLA y el PRO.

El mensaje para la dupla Weretilneck-Cortés fue que deben enfocarse en la gobernabilidad y ser eficientes con modelos políticos que respondan a las demandas de los rionegrinos. Ambos cosechan así la convalidación a un modelo de construcción política, que, a partir de la elección de Bariloche, salió fortalecido.

Weretilneck pudo palpar en las últimas horas que su partido JSRN, se puede revitalizar con acuerdos locales centrados en la gobernabilidad y sin caer en confrontaciones ideológicas.

El oficialismo provincial insistirá en debatir proyectos y métodos de gobierno, como lo propuso en Bariloche, por encima de cualquier polarización que emane de Buenos Aires.

De este modo, Bariloche le pintó a Weretilnek el estandarte de las elecciones del 2027: Conducción firme y pragmatismo para encarar las elecciones.

El propio Cortés, aún con decisiones polémicas como talar los pinos de la avenida costanera para desarrollar un nuevo paseo, demostró qué es honrar el voto al actuar con decisión en pos de un proyecto mayoritario. 

Y, por otro lado, no debe descuidarse el aspecto cuantitativo de esta elección: Bariloche tiene el padrón más grande de la provincia, y a pesar de que la participación estuvo por debajo de la media, el electorado aprobó una nueva alianza política por amplio margen, lo que da posibilidades a Weretilneck de afinar su estrategia de cara a los comicios provinciales. 

Así, la elección de Bariloche actúa como puntapié inicial de la campaña provincial, que una vez más tendrá a Weretilneck como eje que estructura un mensaje por fuera de toda grieta, y una oposición que aún se encuentra estancada en debate internos, que distraen a sus dirigentes de las demandas de una agenda provincial abrumadora de proyectos e inversiones, y que demandan una atención exclusiva para obtener las mejores ventajas para los rionegrinos.