Neuquén declarará la emergencia meteorológica ante las lluvias extremas provocadas por El Niño

El gobernador Rolando Figueroa se anticipa al impacto que podría tener el fenómeno.

25/10/2026

Neuquén, una provincia habitualmente acostumbrada a enfrentar desafíos climáticos, se encuentra hoy al borde de una situación crítica a raíz de intensas lluvias provocadas por el fenómeno de El Niño. El gobernador Rolando Figueroa anunció que tomará medidas y declarará la emergencia meteorológica que se prolongará durante seis meses. Este contexto resalta la urgencia de implementar estrategias de reforzamiento en cuanto a prevención y asistencia en el territorio.

La intensificación y el volumen inusual de las precipitaciones han puesto en jaque la infraestructura regional. La situación es particularmente preocupante, dados los riesgos de desbordamientos de ríos y arroyos que amenazan con multiplicar los inconvenientes para la población. En sus declaraciones, el gobernador ilustró la gravedad: "Se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua". Este fenómeno no es solo un reto climático, sino logístico y de infraestructura para toda la provincia.

En respuesta, equipos provinciales han sido desplegados para monitorear las áreas afectadas, evaluar riesgos y elaborar estrategias que aborden contingencias futuras. El gobernador Figueroa reflexionó sobre las limitaciones de las infraestructuras actuales, las cuales no están adaptadas para manejar tempestades de tal magnitud. Por ello, el Gobierno ha formado un comité especial dedicado a coordinar los esfuerzos de respuesta, garantizando así que la asistencia llegue eficazmente a los vecinos afectados.

Paralelamente, se han intensificado los trabajos de infraestructura pluvial y aluvional, con el propósito de optimizar el escurrimiento de aguas y mitigar los impactos negativos en las localidades más vulnerables. Estas acciones no solo buscan resolver problemas inmediatos, sino que también se refuerzan perspectivas a largo plazo para convivir con este fenómeno climático recurrente.

Este anuncio llega en un momento de creciente expectativa y preocupación. Las previsiones sobre los efectos de El Niño para los próximos meses sugieren similares episodios de lluvias intensas. En consecuencia, la vigencia del estado de emergencia climática por seis meses constituye una medida preventiva que, aunque temporal, servirá como ensayo de reacción coordinada ante circunstancias tan adversas. Algunos detalles específicos aún están por definirse en el decreto oficial que establecerá esta medida.