Milei proyecta invertir USD 3.500 millones en submarinos y fragatas

Esto se suma a la política de rearme con la adquisición de aviones F-16 y helicópteros Black Hawks.

17/09/2026

El reciente envío del Proyecto de Presupuesto 2027 por parte del gobierno del presidente Javier Milei a la Cámara de Diputados trae consigo numerosos detalles sobre partidas importantes, especialmente en el sector de Defensa, diplomacia soberana y logística antártica. Este proyecto no es típico, ya que ha sido cuidadosamente diseñado con un incremento sustancial en los gastos militares y de defensa en relación al año 2026, marcando un punto de partida en pos de fortalecer la soberanía de las Islas Malvinas y cuidar los intereses australes de Argentina.

A través de un Mensaje específico, el N° 43-2026, el gobierno detalla cómo este proceso se estructura alrededor de organismos clave del ámbito militar.

El Estado Mayor Conjunto, el Ejército, la Armada, y la Fuerza Aérea verán la continuidad de su reequipamiento gracias al Fondo Nacional de la Defensa, más conocido como FONDEF. Este fondo permitirá la continuación de varios programas de fortalecimiento de capacidades operacionales bajo la tutela del Decreto 314/26. Asimismo, el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino, presentado ante el Congreso en mayo de 2026, juega un rol fundamental al destinar parte importante de las ganancias por la venta o alquiler de bienes estatales a reforzar la capacidad militar. De manera detallada, se designa hasta un 70% de activos propios para ser reinvertidos en el sistema de defensa, asegurando así un robustecimiento del sistema de seguridad nacional claramente alineado con los desafíos futuros internos y externos del país.

En cuanto a equipamiento y tecnología militar, el presupuesto introducido hace especial hincapié en la adquisición de sistemas de armas que revitalicen las capacidades aeroespaciales de unidades específicas, como la VI Brigada Aérea. La compra de municiones para reservas estratégicas, junto con avances en tecnología satelital y de defensa cibernética, se presentan como pilares del desarrollo militar del país. Claramente, el énfasis puesto en la implementación de nuevos sistemas ópticos, radares láser y criptografía cuántica, reflejan un compromiso profundo con la modernización y protección a través de tecnologías avanzadas.

Por otro lado, y en medio de una relación complicada con el Reino Unido respecto a las Islas Malvinas, en la planilla asociada al Artículo 42 del Proyecto de Ley, se ha habilitado una posible negociación financiera no solamente para equipamientos como submarinos y fragatas con un costo total estimado de USD 3.500 millones, sino también para el desarrollo de infraestructura militar crítica. Es importante entender que estos créditos no se encuentran asignados automáticamente sino que dependen de aprobación por parte del Congreso, a saber: estos no están categorizados como proyectos oficiales dentro del período de presupuesto actual del año 2027.

Hacia el Sur, en Ushuaia, se planea el desarrollo de una Base Naval Integrada que, aunque no mencionada explícitamente en este presupuesto, es vital para la expansión de la presencia argentina en la Antártida. Este proyecto se caracteriza por su conectividad y es parte de una visión mayor para mejorar la vigilancia y defensa del eje austral complementando, crucialmente, con operaciones de mantenimiento de paz en conjunto con organizaciones internacionales como la ONU que también son parte del mandato vigente en Argentina.