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25/08/2026

El Reino Unido ayudará a Ucrania a fabricar sus propios misiles de largo alcance

Así lo anunció el primer ministro británico Andy Burnham.

En una significativa muestra de respaldo hacia Ucrania, el recién electo Primer Ministro del Reino Unido, Andy Burnham, ha delineado un ambicioso plan para incrementar la capacidad autóctona del país en la fabricación misiles de largo alcance. Esta importante declaración tuvo lugar durante su visita inaugural en el exterior como líder gubernamental británico en Kiev, aprovechando la ocasión del Día de la Independencia de Ucrania. 

La jornada de Burnham comenzó en la mañana del lunes, trasladándose en tren desde Polonia hasta la capital ucraniana. Este trayecto marca un momento clave en el conflicto en curso, mientras Kiev se prepara para enfrentarse a potenciales ofensivas misilísticas de origen ruso. En este contexto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se enfrenta a desafíos internos críticos, dado que su exministro de Defensa le insta a convocar elecciones presidenciales a pesar del conflicto bélico en proceso.

El anuncio del Primer Ministro está vinculado a una autorización concedida para que la empresa europea de defensa MBDA comparta información vital relativa a los componentes fabricados en el Reino Unido del misil anglo-francés Storm Shadow/Scalp. De esta manera, se espera capacitar a Ucrania para que logre desarrollar su propio arsenal de largo alcance, todo ello con la intención de robustecer su capacidad defensiva ante la amenaza en curso.

Burnham señaló que la empresa de defensa MBDA divulgará a Ucrania detalles sobre piezas fabricadas en el Reino Unido para el misil SCALP, con el fin de ayudar al país a ensamblar las armas.

Sin embargo, expertos dicen que eso no dará como resultado misiles operativos pronto —ni atenderá las necesidades más apremiantes de Ucrania en su guerra contra la invasión rusa. 

El misil SCALP es la versión producida en Francia del Storm Shadow del Reino Unido, un misil lanzado desde el aire de alta precisión y con un alcance de más de 250 kilómetros (155 millas). Ambos utilizan tecnología francesa y británica compartida.

Con una longitud de 5,1 metros (16,7 pies), el misil es difícil de detectar y está diseñado para atacar objetivos fijos o estacionarios, como búnkeres reforzados e infraestructura clave, según MBDA. La empresa de defensa indica que el misil utiliza un sistema de navegación avanzado y es excepcionalmente preciso.

Los misiles Storm Shadow y SCALP están en servicio en las fuerzas aéreas británica, francesa e italiana, así como en otros países a los que se han exportado. Han sido utilizados en conflictos en Irak, Libia y Siria.